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miércoles, 7 de abril de 2010

Entrevista a Antonio las Heras

Tres entrevistas sobre temas de Control Mental, actitud mental positiva, pensamiento creativo, cómo enfrentar dificultades y adversidades que nos presenta a diario la existencia humana. El Dr. Antonio LAS HERAS (autor de PERMISO PARA UNA VIDA MEJOR, Guía para el desarrollo del poder mental y la creación de pensamiento positivo) publicado por Editorial Atlántida, ya con más de 11.000 ejemplares vendidos) dialoga con el prestigioso médico Dr. Alberto CORMILLOT.


Las entrevistas pueden verse en You Tube a través de los tres links señalados a continuación:

Primera parte:


Segunda parte:

Tercera parte:

Más sobre estos temas, visite: www.antoniolasheras.com.ar

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sábado, 30 de enero de 2010

LA REGRESIÓN CURA LAS HERIDAS DEL ALMA

Brian Weiss  Psiquiatra y escritor.

Es presidente honorífico del Departamento de Psiquiatría del Hospital Mount Sinai, de Miami (E.E.U.U.).

En su participación en el III Fórum de la Excelencia, celebrado en Barcelona, Weiss nos habló de cómo las experiencias del pasado pueden servirnos de aprendizaje para gozar de un presente más feliz.

¿Qué son las regresiones?

Regresión significa ir atrás en el tiempo.  Cuando una persona está en un estado de relajación profunda o hipnosis, es más fácil llegar a la raíz, a la causa que origina el síntoma, independientemente de que el trauma se haya producido en la infancia, en el útero materno o en vidas pasadas.

¿Cómo puede ayudarnos?

El principal agente curativo es muy similar al del psicoanálisis y al de la psicoterapia tradicional. Retrocedemos hacia una memoria dramática y liberamos las emociones.  Cuando la persona recuerda el trauma, los síntomas mejoran. Entonces tiene lugar el cambio, y ni el terapeuta ni el paciente necesitan creer en la reencarnación para que funcione. Hay datos suficientes que confirman que los recuerdos y las vivencias de otras vidas son algo más que un producto de la imaginación.

¿Por qué no tenemos conciencia de esos recuerdos?

Muchas personas sí recuerdan esas memorias de manera espontánea, especialmente los niños.  El profesor Ian Stevenson, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia, investigó y publicó 2.000 casos de niños con memorias de vidas pasadas que fueron verificadas.  Eso sucede también con adultos, a veces los déja vu son recuerdos de vidas pasadas, pero los descartamos.

¿Las regresiones nos liberan del miedo a la muerte?

Si, la gente pierde el miedo porque experimentan lo que ocurre después de la muerte, y es una sensación agradable.  No me relatan vivencias negativas sino que me hablan de la luz, de la unión, del amor….

¿Algún paciente en regresión le ha hablado del infierno?

He trabajado con más de 4.000 pacientes y solo unos pocos me han relatado tales experiencias. Esas personas vivieron una situación en la que creían y sintieron que la merecían, pero no permanecieron allí durante mucho tiempo porque no era real.  A medida que su ilusión mental se desvanecía, aparecía el amor, la compasión, la luz,…nuestra verdadera esencia.

Entonces, ¿por qué volvemos a un mundo lleno de sufrimiento?

Porque aquí se produce un tipo de aprendizaje por el hecho de estar en cuerpos físicos.  En esta dimensión sentimos emociones, hacemos elecciones, sufrimos pérdidas, separaciones.  Es como ir a la escuela. Como adultos sabemos que hay que ir al colegio, pero el niño no quiere asistir porque está muy bien en casa.  Sin embargo, es así como nos educamos, como avanzamos y aprendemos.

…y es posible que debamos recuperar alguna “asignatura”.

Sí. Los hindúes o los budistas siempre han aceptado el concepto del karma, que quiere decir causa y efecto.  Todo lo que hacemos tiene consecuencias y, a veces, necesitamos compensar determinadas situaciones.  Así que si has sido cruel en otra vida, tu labor en esta es aprender a ser compasivo y amable.  Estamos aquí para aprender lecciones como la compasión, la no violencia, la paciencia…Todos conocemos estos valores, pero a veces nos toma muchas vidas aprenderlos.

¿Nos graduamos algún día?

Sí, finalmente un día acabamos nuestros estudios y no necesitamos regresar, seguimos evolucionando en otras dimensiones más elevadas.  Algunas personas escogen volver voluntariamente para ayudar a la humanidad, pero ya no están atrapadas en la ilusión de este mundo. Son personas sabias, maestros, cuya intensión es ayudarnos a crecer.

Usted también practica las proyecciones al futuro. ¿qué beneficios nos aporta hacerlo?

Si sabemos que nuestro futuro depende de las decisiones que tomamos ahora, nos haremos más conscientes de nuestras elecciones. Si escogemos ser compasivos, bondadosos y abrir nuestro corazón, nuestras vidas futuras serán más fáciles. No hay castigo, sólo hay lecciones, y nosotros escogemos lo rápido o lo lento y difícil que vamos a hacer el camino.

TRES PASOS PARA LA SANACIÓN

Soltar los miedos  Hay creencias, actitudes y miedos inconscientes que nos bloquean y nos impiden avanzar. La terapia regresiva permite que salgan a la superficie para que podamos enfrentarnos y, en consecuencia, resolverlos.

Cambiar valores  Según Weiss, necesitamos redefinir lo que significa para nosotros tener éxito en la vida. ¿Queremos dinero, fama, reconocimiento o ansiamos sentirnos bien interiormente, siguiendo los valores de nuestro corazón?

Conectar con el Alma  Nuestra alma forma parte de una energía global que lo abarca todo y a todos.  Por eso, según Brian Weiss, no estamos solos porque nunca estamos separados de ella.  Sentirlo así tiene unos profundos efectos sanadores.

sábado, 23 de enero de 2010

CONOCIMIENTO INTERIOR

 CONÓCETE

Aíslate de toda vibración externa. Enciérrate en lo más profundo de tu ser.

Despierta tu Sinfonía latente. Escúchate a ti mismo. Así descubrirás el porqué de la vida, y conocerás tu camino.

Entonces ve consciente por el mundo. Y cumple tu destino con la confianza del que sabe a dónde va, y cómo ha de llegar.

TODO ESTA EN TI

Busca en tu interior. Allí está tu Sendero y tu Luz. Sé libre. No esperes que alguien guíe tus pasos. No pretendas que los demás vivan según tus deseos. Cada uno ha de ir adelante, por su propio esfuerzo y su propio camino. Todo lo que hagas por ajena influencia y no por convicción propia, deformará, retardará tu propia vida. Realiza todo lo que sientas en ti y lograrás ascender.

VIVE TU VIDA

Vive tu vida en toda su plenitud. Que tu Espíritu vibre intensamente al contacto del mundo, y despertarás el Infinito que dormita en ti. Que nada turbe la serenidad de tu corazón; la armonía interior es indispensable a todo progreso y conocimiento. Cumple tu deber con sencillez. Todos tienen un mensaje para ti. Tú también tienes un mensaje para todos. No desprecies ni un segundo de tu existencia. Vive alerta.

NO MALDIGAS EL DOLOR

El espolón del dolor tiene por objeto encauzar nuestros pasos, pues sólo entra en acción al quebrantar las Leyes de la Vida. Por eso el sabio, al descubrir que la vida es una eterna alegría, dirige sus pasos por el Sendero del Deber y el dolor se aparta de él. Pero los que aún no saben se dejan arrastrar por sus pasiones y sus instintos. Y al desviarse, el dolor se enseñorea de ellos. Entonces reniegan de la vida, cuando les envía el dolor para que reaccionen y busquen el conocimiento. Cuida tu existencia, para que siempre armonice con la Vida, y la felicidad anidará en tu corazón.

AMA TODAS LAS COSAS

Tu corazón es una lira. No dejes que se atrofie en el silencio. Mientras no vibre al influjo del amor, estará en tinieblas. El rencor emponzoñará tu existencia, y a cada instante tropezará en las asperezas del camino. Purifica tu corazón, ama todas las cosas por igual. En todo momento, busca la nota que vibre en armonía con cada ser. Todos esperan que el amor ilumine tu corazón, para fundirse contigo, y volcar en el tuyo, el tesoro de sus corazones. En ese eterno intercambio del amor, irás comprendiendo, y asimilando siempre más. Tu Espíritu, cada vez más radiante, percibirá la Unidad del Todo. Y en su goce será semejante a un Dios.

AMA LA VIDA

En su eterna ascensión los seres van descubriendo en su mundo interno, las sucesivas Leyes morales, siempre adecuadas a sus diversos grados y modalidades.

En las horas solemnes del recogimiento, se elevan al espacio, los cantos de los que hallaron su senda:

¡Vivir es soñar!¡La vida es amor¡¡Vivir es perdonar!¡Comprender, ¡Libertad¡,¡Y a través del Infinito, la inmensidad afirma¡ Lo esencial es Vivir !Seguid cualquier camino; siempre avanzaréis.

Ensayad cualquier sistema: siempre contribuiréis a la Armonía Universal.

EVOLUCIÓN

Todas las posibilidades, están latentes en todos los seres. Conforme se evoluciona, van generando deseos, sentimientos, poderes, siempre de los inferiores a los superiores. Lo que llamamos mal, odio, dolor, tinieblas, fealdad, disonancia, son aspectos inferiores del bien, del amor, del placer, de la luz, de lo bello,

de la armonía, así como el cuerpo, es aspecto inferior del alma, y ésta del espíritu. Cada aspecto o eslabón de la cadena infinita, entra conforme actúa, deja la experiencia y el conocimiento necesario, que capacitan al ser y a la sociedad, para alcanzar el aspecto o eslabón superior. No huyas, pues, de ninguna manifestación. Aprende en cada circunstancia la lección del momento.

ARMONÍA

Todo se relaciona y se complementa; desde lo más grosero a lo más sutil.

Cada cosa ocupa un lugar adecuado en el conjunto.

Lo que parece despreciable o superfluo, llena una necesidad, cumple una misión. No desprecies ni una cosa, ningún ser. En la Sinfonía Universal, caben todos los sonidos, todos los tiempos, todos los matices. Vislumbra y comprende la infinita diversidad de la vida. Armoniza, pues, el bien general con tus aspiraciones más sinceras. Llena tu vida sencillamente, con lo más elevado que lograres despertar en tu interior.

ACCIÓN

Eres surco, semilla y labrador. Que tu voluntad se esfuerce en realizar todos tus ideales. Todo lo que sientas y pienses has de traducirlo en acción, si quieres realmente vivir. Pero recuerda que todo reacciona inevitablemente sobre su autor.

Así, vigila tu cerebro, y tu corazón, domina tus actos. Sé útil y agradable. Que lo noble y lo puro se identifique contigo, para que ninguna reacción te hunda en el dolor y el arrepentimiento.

Encauzado en la línea recta del saber, no temas la hora de la cosecha.

Porque entonces todo será motivo de goce. Tendrás la satisfacción del deber cumplido; habrás contribuido al bien general y estarás capacitado para seguir adelante.

REALIZACIÓN

Fluya sobre todos los seres la dulzura de tu corazón. Sé justo, sencillo y puro; vive en constante actividad, así tus facultades engendrarán, al perfeccionarse, más amplias capacidades, siempre para ascender. Elévate sin cesar hasta la paz del conocimiento. A la luz de tu espíritu de artista descubre y muestra a los demás, las infinitas bellezas de la vida.

Exalta y fomenta las virtudes y los anhelos que laten en todos los seres.

Comprende y realiza siempre más, la Fraternidad Universal. Así vibrarás en armonía con el Infinito, y serás un centro de luz y actividad. Irradia constantemente serenidad, energía y alegría. No desperdicies tu existencia en vanos derroches. Afirma tu personalidad. Define y encauza tu acción. Entonces no vaciles por nada del mundo; persevera en el esfuerzo inicial. Atento al fin propuesto, no des reposo a tus facultades, hasta que el triunfo sea completo. Así cada jornada de tu vida, será un nuevo motivo de felicidad y elevación

CONCIENCIA

No admitas ni niegues nada, sin antes analizarlo serenamente. Es preferible la duda antes que la fe ciega, o la negación sistemática. Razona y discierne siempre. No importa quien sea el que quiera enseñarte. Acepta sólo lo que armonice con tu ideal, o te inspire otro más elevado. Medita. Escucha tu voz interna. Sólo ella sabe y debe guiarte. Sigue el sabio consejo. En la duda abstente. Tu obra ha de reflejar lo más puro y lo más sincero de tus aspiraciones. No seas tímido ni impulsivo... permanece siempre sereno. Sé dueño absoluto de tu conciencia.

SABIDURÍA

Saber, es vivir, actuar y realizar. Toda la sabiduría teórica, se desvanece ante un buen ejemplo. El goce de hacer, es superior al de saber. Si crees que tu ideal es indispensable a los demás, realiza en ti mismo, y después en tu radio de acción más inmediato. Así habrás sembrado, con el ejemplo la semilla necesaria y con la experiencia adquirirás la claridad y la persuasión necesaria para hacerte oír con respeto. Después te sigan o no, avanza tranquilo. La semilla fructificará por sí sola, y buena o mala ya recibirás las consecuencias. Así irás dominando la ciencia de la vida y marcharás con paso seguro hacia la meta.

ASCENSIÓN

La vida avanza en una transformación ascendente. Toda manifestación, tiende a convertir lo inferior en superior, a realizar lo mejor. Dirige a este fin tus esfuerzos y acciones. Todos debemos marchar al unísono. Un sólo eslabón que se detuviera, paralizaría toda la cadena. La solidaridad nos obliga a levantar al caído, alentar y hasta arrastrar al rezagado. Este es el fin primordial del Amor y Fraternidad. Jamás te creas sólo y aislado. En cualquier lugar y circunstancia todos esperan y confían en ti. No hagas que el desprecio o la conmiseración obliguen a los demás a cargar contigo. Debes bastarte a ti mismo y ser útil a los demás.

Alquimia

Aprende la sublime Alquimia del espíritu. Busca siempre la Luz. No te quejes de nadie ni nada. Si algo te parece malo, tienes tu voluntad poderosa para transformar; debes convertirlo todo en luz, y en recompensa todo iluminará tu senda.

Esfuérzate en capacitarte. Toda ascensión necesita de tu concurso. No te abstengas jamás de colaborar con el conjunto en la acción dirigida al bien; tu espíritu irá conquistando nuevas cumbres, nuevas verdades.

Selección

Así, como el todo influye sobre ti, influyes sobre todo. Pero la Ley de la Armonía dirige y modifica de acuerdo al Plan Cósmico, toda reacción de ser a ser. Desarrolla en ti lo más elevado y sólo él dirigirá e influirá tus pasos. Selecciona siempre.

Tu mismo debes buscar tu Sendero y realizar. Elige los medios más adecuados y fáciles. Discierne y sigue siempre lo mejor.

Así hallarás tu camino y ascenderás radiante y feliz.

Confianza

Todos venimos del mismo punto y vamos al mismo fin. Pero cada ser avanza por un camino distinto. Cada uno tenemos un ideal propio, un concepto diverso sobre cada cosa, de acuerdo al camino recorrido y al punto de vista en que nos colocamos.

La verdad está en cada ser un poco, en la medida de la elevación avanzada.

Todos tienen su razón personal para pensar y obrar a su manera. Así, sé tolerante en el más amplio sentido. No temas la crítica motivada por la incomprensión. Sea lo que concibas, como lo más adecuado a tus capacidades y posibilidades.

Siempre que vislumbres algo mejor, avanza tranquilo.

Ten confianza en ti mismo. El triunfo es de los que osan y perseveran.

Bondad

Al sentirte capacitado para ser útil, sé todo corazón. Adquiere la sencillez del niño y la perseverancia del sabio. Con bondad infinita inclínate hasta el mismo plano donde actúan los que quieren ayudar. Sé uno con ellos. Al armonizar elévate poco a poco, jamás seas brusco ni impaciente. No pretendas imponer; ilumina y guía. Así lograrás que asciendan contigo, hasta realizar el ideal propuesto. Al proceder así, todos creerán, que si han avanzado se debe a su propio esfuerzo. Más vale así.

Porque reconociendo tu ayuda no pensarán en aplaudirte, ni en criticarte. Y ni el orgullo ni el temor te harán peligrar en tu puesto de acción. Cumple tu deber, por la íntima necesidad de ser útil y no por afán de grandeza. Por este camino adquirirás energías para abarcar el Infinito y podrás sembrar el bien a manos llenas.

Constancia

Si el desaliento te abate, medita; la serenidad confortará tu espíritu y te hará más sabio para el futuro. Si la calumnia te muerde no te alteres, pon en la herida un poco de bondad y castiga al culpable, ¡pobre niño! con toda la ternura de tu corazón.

Si el odio quiere alcanzarte, sonríe y perdona. Tu amor ha de ser poderoso, todopoderoso. Si la envidia pretende trabar tus pasos, elévate y vuela sobre ella. Si la indiferencia te rodea, ten calma. Amplia tu espíritu en un anhelo de comprensión. Y tu palabra logrará penetrar hasta lo más íntimo de tus hermanos. Si el dolor se ceba en ti, transfórmalo en Luz, en luz de experiencia, y tropezarás menos. Si un laurel te alcanza, alerta. Permanece sereno. Sé aún más sencillo. El orgullo destruirá tu obra. Si el silencio resuena a tu paso, alégrate. Es el triunfo. La soledad te dará alientos para volver y proseguir tu labor con tranquilidad.

Teúrgia

Deja que el mal vaya hacia ti. Todo el mal que recibas, es una oportunidad que se te ofrece para que hagas una obra de amor, convirtiéndolo en bien.

Recuerda que tú mismo sembraste las espinas que te lastiman al pasar. Así, no guardes rencor al que te perjudique. No la aumentes con la ruin venganza. No trates de descargar sobre otros tu carga de dolor. Sonríe siempre ante los demás, aunque sufras. Haz en lo posible la felicidad de los que te rodean.

Aprovecha toda circunstancia para hacer un bien. Descubre siempre el mejor aspecto de la Vida, para que sereno, puedas ascender libremente. Toda materia tiende a ser Espíritu. Toda tiniebla, Luz. Sé el Taumaturgo que convierte lo inferior en superior, por el empleo constante de tus facultades más elevadas.

Rodea con todo el amor y ternura de tu corazón, todo lo que está a tu alcance. Haz siempre lo más y lo mejor que puedas. Y ante todo, haz sólo lo que sepas que es un bien.

Para alegrar y disipar el mal, basta la sola presencia del Bien.

Sé un brazo más que ayuda a la humanidad en su ascensión.

Contribuye a despertar el sentimiento de solidaridad.

viernes, 22 de enero de 2010

EL FLORECIMIENTO DE LA INTELIGENCIA

Vimala Thakar

Hay algo gracioso en la especie humana: su falta de amor e interés por el acto de vivir. Los seres humanos pueden pasar en este planeta cincuenta, sesenta o noventa años sin amar la vida ni el acto de vivir, al igual que sin amar al planeta mismo. Y donde no hay amor, no puede haber reverencia, ni puede haber respeto. Por eso, los seres humanos se manejan al azar, con torpeza y tosquedad, en lo físico, en lo verbal y en lo psicológico, a través de los hechos de la vida, durante años y años. Ya resulta habitual vivir desordenadamente en el nivel físico. La gente se comporta muy estúpida y desordenadamente, incluso  después de saber que la estructura física concluirá impredeciblemente algún día. El desorden es fealdad. ¡Es tan raro cuidar el cuerpo, alimentarlo como corresponde en las horas adecuadas, vestirlo con decencia y estética, cubrirlo debidamente sin mimarlo con goce sensual o placer sexual, o sea, tener una conducta limpia, sana e inteligente en el nivel físico!

Un indagador solicita un enfoque holístico -totalizador- de la vida. La vida -homogénea y total- es santa. Es sagrada.

No podemos darnos el lujo de jugar con ella, de tomarla a la ligera, con indiferencia, sin esmero. Es sabido que la falta de esmero y el desorden son realmente un pecado contra la vida. ¡La vida es tan preciosa! Ser religioso es tener una actitud holística. Nada puede ser descuidado o ignorado. Cuando se tiene una relación inteligente con el cuerpo, cuando se lo alimenta, viste, cubre y ejercita adecuadamente, existe lo que llamamos salud y belleza.

Cuando a la estructura física la cuidamos así, ya no nos preocupan todo el tiempo las cuestiones de la dieta, la ropa y la casa. Tenemos una relación sana e inteligente y todo eso termina. Quien piensa todo el tiempo en su cuerpo es incapaz de hacer otra cosa. A quien está obsesionado por los goces físicos y sensuales y preocupado por procurarse los medios y facilidades para los goces físicos, no le quedan tiempo ni energía para hacer otra cosa en su vida. Por eso, un indagador organiza adecuada y ordenadamente su vida; entonces, está libre de todo aquello.

Al desorden hay que eliminarlo también en el nivel verbal. Una mentira es un desorden verbal. La hipocresía es un desorden verbal. No podemos permitirnos ser descuidados en el hablar. ¿O es que no se hace eso? Se quiere decir una cosa y, se dice otra. Se piensa algo y se hace otra cosa. ¡Qué feo desorden! Es necesario crear un orden bello en el nivel verbal: decir lo que uno quiere decir y hacer lo que uno dice. Un género de relación armónica entre la motivación, las palabras y los actos. La religión requiere esta actitud holística. Uno no puede decir: "Estoy ocupadísimo indagando sobre religión y meditación. No tengo tiempo para lo verbal y lo físico". A la vida no se la puede fragmentar. La vida es una totalidad homogénea. No es fragmentable. Es indivisible; fragmentar la vida es un pecado, un delito contra la vida.

Ahora bien, si cuidamos esto, entonces procedemos a crear un orden en esta estructura del pensamiento que, neurológica y químicamente, se mueve dentro de nosotros todo el tiempo. Cuando ponemos en orden a la estructura del pensamiento y nos educamos para comportarnos adecuada, eficiente, bella e inteligentemente a través de ese movimiento del pensamiento, entonces no es necesario que nos preocupemos por la estructura del pensamiento todo el tiempo. No necesitamos perder nuestro tiempo jugando con la memoria del pasado o tener tratos con la idea del futuro. Así como no estamos preocupados todo el tiempo con el cuerpo, del mismo modo la limitada estructura del pensamiento, compuesta por conocimiento, memoria y experiencia no nos mantiene preocupados todo el tiempo.

La observación y la intelección del movimiento mecánico y repetitivo del pensamiento y de la memoria disuelve todo el orgullo y toda la vanidad acerca del pensamiento: sus valores, leyes, criterios y preferencias. Un grabador no siente orgullo ni vanidad cuando reproduce lo grabado. ¿Qué es el pensamiento sino la reproducción de la memoria, la reproducción de las experiencias y los condicionamientos? La estructura de los valores, las evaluaciones, las preferencias y las pautas reactivas que alimentaron nuestros sistemas neurológico y químico, año tras año y siglo tras siglo, se repiten para nosotros en el movimiento de la relación. Eso es lo que ocurre.

Por ello, siempre y cuando uno haya observado la naturaleza repetitiva y mecánica, la limitación de la estructura del pensamiento y su comportamiento neuroquímico en su cuerpo, entonces no se plantea la cuestión de ser propenso a esto o de identificarse con esto. Uno no se identifica con una computadora electrónica. Del mismo modo está funcionando dentro de uno este aparato electromagnético; uno sabe qué es y lo usa apropiadamente. Siempre y cuando esto se entienda mediante la observación personal del hecho, entonces el movimiento del pensamiento se ejercita cuando es necesario y está en suspenso cuando no lo es.

Cuando no hay identificación, cuando no hay propensión, entonces no hay orgullo ni vanidad al respecto; el movimiento del pensamiento permanece espontáneamente firme, en suspenso, en un estado de no movimiento. No entiendo por qué la gente crea el problema de cómo silenciar a la mente, de cómo relajarla. La mente jamás se relajará mientras estemos apegados emocionalmente a ella, mientras nos preocupemos por ella. No se la puede obligar a silenciarse, sea lo que fuere lo que hagamos. Si advertimos esto y, en tanto no haya preocupación por el movimiento mental, entonces se relaja toda la estructura del pensamiento, o sea, el sistema neurológico del cuerpo. No sólo durante el sueño sino también durante las horas de vigilia, podrá estar tan relajado o incluso más que en las horas de sueño. Adviertan esto. Estoy compartiendo con ustedes mi propia sangre. No les estoy sirviendo ideas. Estas sesiones son, para quien les habla, actos de adoración, y si pueden usarse estas palabras, amor a raudales.

Por eso, cuando no hay identificación con la estructura del pensamiento, el sistema neuroquímico que contiene los condicionamientos que llamamos pensamiento, memoria, conocimiento y experiencias está total e incondicionalmente relajado. Y debemos aclarar por qué usamos el término "incondicionalmente". Cuando la gente usa el silencio y la relajación como medios para adquirir experiencias ocultas y trascendentales, se trata de un silencio condicional. Existe el suspenso de la expectativa y esa expectativa tiene una sutil tensión. Cuando se da la tensión de la expectativa, no hay silencio. Por eso dijimos que, en el terreno de la relajación incondicional no hay expectativa, no se espera que ocurra nada, no hay cálculos sobre cuántas horas pasaron y qué sucedió. Tan sólo nos dejamos llevar. Lo limitado cumplió su cometido. Reparamos en aquello y lo usamos siempre que su movimiento esté justificado, pero tan pronto somos libres y no tenemos deberes ni trabajo que cumplir, estamos en esa relajación.

Si al organismo se le permite estar en esa relajación total, existe el maravilloso vacío de la consciencia. Entonces se pone en circulación la energía de la totalidad, de la totalización, que podría llamarse (en virtud de un diálogo verbal) "Inteligencia": la energía de la receptividad perceptiva, de la sensitividad perceptiva. No tiene condicionamientos ni contenido. La sensitividad perceptiva, que es la energía de la inteligencia, no tiene un contenido que se parezca a pensamiento, conocimiento o memoria. Es una consciencia libre de contenido. Es una energía incondicionada, si desean emplear esa expresión psicológica. Es una totalidad individualizada.

La individualidad sólo podrá florecer en la puesta en circulación de esa energía de la totalidad, de la sensitividad perceptiva, de la Inteligencia. Y habría un movimiento único de la totalidad a través del individuo, a través de la persona.

Exige una humildad formidable renunciar a todo esfuerzo mental y permitir que esta mutación se produzca en nosotros, permitir que este cambio abrupto de la energía, que este cambio abrupto de la consciencia se produzca en nosotros.

Así como en la Edad Media la gente tenía creencias, era muy crédula y creía en supersticiones, del mismo modo nosotros somos muy supersticiosos acerca del poder de la mente y del poder del pensamiento. Incluso después de haber visto intelectualmente qué son el mecanismo y la química de la mente, ¡de alguna manera creemos que es el esfuerzo de la mente y del yo el que producirá la transformación! Esta es una superstición acerca del movimiento del pensamiento.

La gente emprende el viaje, investiga y explora con la ayuda de palabras y llega a las fronteras de la estructura del pensamiento. Investigar verbalmente no le causa molestias, pero cuando, tras una observación personal, llega a estar cara a cara con esta estructura del pensamiento, con las limitaciones de éste y con lo inapropiado de sus movimientos, de repente se siente frustrada: "¡Cielos, el pensamiento no puede hacerlo. Yo no podré hacerlo con esfuerzo alguno; ningún método, ninguna técnica, nada me va a ayudar!" y se siente atascada. Así como una persona de la Edad Media se trababa con la idea de que Dios estaba enojado con ella cuándo había tormenta y relámpagos, de igual modo, actualmente, y de manera ingenua, se sigue diciendo: "¡Ay, esta técnica no es de ayuda; este maestro no es de ayuda; déjeme acudir a otro!" Uno no se permite entrar en la inactividad. No se permite que tenga lugar en uno mismo la relajación incondicional. Se trata de un acontecimiento formidable: la relajación incondicional y total en la que la preocupación por el movimiento del pensamiento no existe.

Para que la meditación ocurra, para que el florecimiento de la inteligencia suceda, para que el florecimiento de la individualidad sobrevenga, es absolutamente necesario que no haya una preocupación psicológica por el movimiento de la estructura del pensamiento -que es el movimiento del "Yo", del "Mí", del "Ego"- siempre que no esté justificado en la relación.

¿Se dan cuenta que ésta es la primera vez que pronunciamos la palabra meditación? La meditación no consiste en practicar técnicas ni métodos. ¿Cómo podremos abrigar la ilusión de que meditar es estar sentado durante horas, entonar determinados mantras o concentrarse en algo? ¿Es que el "yo" puede meditar alguna vez? ¿Puede el ego, el yo, el mí, meditar alguna vez? Puede relajarse. Puede ponerse en un estado de ausencia de movimiento, en un estado de inmovilidad. Eso es hermoso. Pero hasta allí y no más allá. ¿Se dan cuenta de cómo hemos estado despejando el campo, para que se produzca la meditación?

Esa energía de la totalidad, puesta silenciosamente en circulación, es la flor de la Inteligencia, que tiene la fragancia, el aroma de la percepción consciente. Entonces, esa energía de la totalidad, esa energía de la percepción consciente, usa los mismos ojos y la misma vista para mirar al denominado mundo exterior. Pero en la calidad de esa percepción hay una frescura. Es la energía de esa Inteligencia, de esa flor de la no dualidad, que responde en las relaciones. La calidad de la relación, la calidad de la respuesta experimenta una transformación radical. Por eso la religión es un modo holístico de vivir. Una indagación religiosa es una exploración de un modo enteramente nuevo de vivir, en el que se está libre de apego e identificación.

LA FILOSOFIA PERENNE

Por: Kenneth Earl Wilber

Kenneth Earl Wilber Jr. (nacido el 31 de enero de 1949 en Oklahoma City, a las 22.30 CST [1]) es un filósofo estadounidense cuyos intereses versan principalmente sobre psicología, religiones comparadas, historia, ecología y misticismo. Aunque con frecuencia se lo describe como un escritor new age, su obra es severamente crítica con este movimiento. Practicante de distintas técnicas budistas de meditación (en especial zazen) e incluso reconociendo su posición filosófica ampliamente influenciada por Nāgārjuna, Wilber no se identifica como budista. 

Su trabajo se centra principalmente en distintos estudios sobre la evolución del ser humano y en su interés por promover una integración de la ciencia y la religión, según experiencias de meditadores y místicos, analizando los elementos comunes a las tradiciones místicas de oriente y occidente. En su obra articula distintos aspectos de la psicoterapia y la espiritualidad.

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los judios, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparte la mayoría de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se le denomina “perenne” o “universal” , porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Lo mismo la encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, como en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hall e mos , presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.

Para nosotros, los seres humanos contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: “Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, sostenido por muchos (hombres y mujeres) , quienes han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente las mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México , en el Lejano Oeste , hasta Japón , en el Lejano Oriente”.

Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente . Esta es una forma de describir la Philosophia perennis .

Estructuras Profundas Superficiales

TKW (Terry Killiam Wilber) : Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero , en la actualidad, se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. Desde este punto de vista , no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?

KW (Ken Wilber) : Hay mucha verdad en ello. Existe , sin duda, una diversidad de culturas que poseen un “conocimiento local” diferente , y la investigación de esas diferencias constituye una actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.

Además de las diferencias culturales evidentes, como el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo human o tiene , por ejemplo , doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de Nueva York como de Mozambique, y tanto hoy en día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina “estructuras profundas” , porque son esencialmente las mismas en todas partes.

Sin embargo, puede que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maner a muy divers a , como los chinos , que vendaban los pies de sus mujeres , o los de Ubangi , que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de vestir , los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de “estructuras superficiales”, porque son locales en vez de universales.

Lo mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. Ésta posee estructuras superficiales , que varían entre las distintas culturas ; y estructuras profundas , que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, y las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.

La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los judios, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante , a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.

Siete Principios Fundamentales

TKW: A primera vista, resulta difícil ver en qué podrían estar de acuerdo el budismo y el cristianismo. ¿Cuáles son, pues, los principios fundamentales de la filosofía perenne? ¿Podrías postular sus tópicos fundamentales? ¿Cuántas son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?

KW: Son muchos, pero veamos los siete que considero más importantes: 1, el Espíritu existe; 2, el Espíritu está dentro de nosotros; 3, a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vive en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno; 4, hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación; 5, si seguimos ese camino hasta el final , llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema; 6, esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento; 7, el final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.

TKW: ¡Has dicho muchas cosas! Vayamos paso a paso. Dices que el espíritu existe.

KW: El Espíritu existe, Dios existe, existe una Realidad Suprema, ya sea que se le dé el nombre de Brahman, Dharmakaya, Yahwel, Atón, Kether, Tao, Allah, Shiva: “Muchos son los nombres que recibe lo Uno”.

TKW: Pero , ¿ cómo sabes que el Espíritu existe? Los místicos dicen que existe , pero ¿en qu é basan esa afirmación?

KW: En la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual real.

Esto es lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos.

TKW: Pero ¿qué hay del argumento de que la experiencia mística no es un conocimiento válido , porque es inefable y , por consiguiente , incomunicable?

KW: Ciertamente , la experiencia mística es inefable y no puede traducirse enteramente en palabras, pero lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia, ya se trate de una puesta de sol, el sabor de un trozo de torta o la armonía de una fuga de Bach.

En cualquiera de estos casos , debemos haber tenido la experiencia real para saber de qu é  se trata. Pero no por ello se debe concluir que la puesta de sol, la torta o la música no existen o son experiencias no válidas. Además, aunque la experiencia mística sea, en gran medida, inefable, igualmente puede ser comunicada o transmitida. Así, por ejemplo, de la misma manera que la danza se puede enseñar aunque no se pueda transmitir con palabras, también es posible aprender una determinada práctica espiritual bajo la tutela de un determinado maestro espiritual.

Conocimiento Empírico

TKW: Pero esa experiencia mística que le parece tan verdadera al místico bien podría estar equivocada. Los místicos pueden afirmar que están fundiéndose con Dios , pero ésa no es ninguna garantía de que lo que dicen es lo que ocurre en realidad. Ningún conocimiento es absolutamente seguro.

KW: Estoy de acuerdo en que la experiencia mística no es más cierta que cualquier otra experiencia directa. Pero ese argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, l a s eleva, en realidad, al mismo nivel que yo acepto definitivamente . En otras palabras, el mismo argumento que se puede aducir en contra del conocimiento místico , puede aplicarse, en la práctica , a cualquier otra forma de conocimiento basado en la experiencia evidente, incluida la experiencia empírica. Creo que estoy mirando la luna, pero bien pudiera estar errado; los físicos creen en la existencia de los electrones, pero podrían estar equivocados; los críticos consideran que Hamlet fue escrito por un personaje histórico llamado Shakespeare, pero podrían estar en un error, etc.

¿Cómo podemos estar seguros de la veracidad de nuestras afirmaciones? Mediante más experiencias.

Pues bien, eso es precisamente lo que han estado haciendo históricamente los místicos a lo largo de décadas, siglos y milenios: comprobar y refinar sus experiencias, un logro de constancia histórica que hace palidecer incluso a la ciencia moderna. El hecho de que este argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, les confiere -de una manera sumamente adecuada, a mi juicio- el nivel de auténticos expertos e informados sobre su especialidad , los convierte, por lo tanto, en los únicos verdaderamente capacitados para establecer aseveraciones al respecto.

TKW: Una última objeción, ¿ no es posible acaso que la noción de “ser uno con el espíritu” no sea más que un mecanismo de defensa regresivo para proteger a una persona contra el pánico ante la muerte y lo temporal ?

KW: La experiencia de unidad atemporal con el Espíritu no es una idea o un deseo; es una aprehensión directa. Y sólo podemos considerar esa experiencia directa de tres maneras diferentes: afirmar que se trata de una alucinación, a lo cual acabo de responder; asegurar que es un error, cosa que también he rebatido, o aceptarla como lo que dice ser: una experiencia directa de nuestro Ser Espiritual.

TKW: Por lo que dices, el misticismo genuino, a diferencia de la religión dogmática, es científico, porque se basa en la evidencia y en la comprobación experimental directa , ¿ no es cierto ?

KW: Efectivamente. Los místicos te piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia.

El laboratorio del místico es su propia mente y el experimento es la meditación.

Tú mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento.

A partir de ese conjunto de conocimiento experimental, consensualmente validado, llegas a ciertas leyes del espíritu, o a ciertas “verdades profundas” si prefieres llamarlas así.

TKW: Y esto nos lleva de nuevo a la filosofía perenne, a la filosofía mística y a sus siete grandes principios. El segundo principio era: el espíritu está  dentro de ti.

KW: El espíritu está  dentro de ti, hay todo un universo en tu interior. El asombroso mensaje de los místicos es que en el centro mismo de tu ser, tú vives la divinidad. Estrictamente hablando, Dios no está dentro ni fuera- ya que el Espíritu trasciende toda dualidad- pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro, hasta que ese “adentro” termina convirtiéndose en “más allá”.

Mundo Interior

TKW: Pero , entonces ¿por qué no hay más gente que sea consciente de eso? Si el Espíritu está realmente en nuestro interior , ¿por qué no es evidente para todo el mundo?

KW: Muy bien. Entremos ahora en el tercer punto. Si realmente soy uno con Dios , ¿por qué  no me doy cuenta? Algo me está separando del Espíritu ¿Por qué  esta Caída? ¿Cuál ha sido el error?

Las diferentes tradiciones dan diferentes respuestas a este asunto, pero todas ellas concluyen fundamentalmente en lo siguiente: “no puedo percibir mi Verdadera Identidad, mi unión con el Espíritu, porque mi conciencia está obnubilada y obstruida por alguna actividad . A unque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no está abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mí mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en m í mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad interior , mi verdadera identidad con el Todo”.

TKW: Esta situación suele llamarse “dualismo” , ¿no es cierto ?

KW: Así es. Me divido a mí mismo en un “sujeto” separado del mundo de los “objetos” ubicados ahí fuera y, a partir de ese dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Según la filosofía perenne, la conciencia dominada por el dualismo sujeto- objeto no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como Identidad Suprema. En otras palabras: el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento , debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo.

TKW: Así que la trascendencia del “pequeño yo” conduce al descubrimiento del “gran Yo”.

KW: En efecto. En sánscrito, este “pequeño yo” o alma individual se denomina ahamkara , que significa “nudo” o “contracción”; y es este ahamkara, esta contracción dualista o egocéntrica de la conciencia, lo que constituye la raíz misma del estado de caída.

Llegamos así al cuarto gran principio de la filosofía perenne: hay una forma de superar la Caída, una forma de cambiar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico.

TKW: Botar a la basura al ego individualista.

KW: (risas). Así  es. Rendirse o morir a esa sensación de ser una identidad separada, al pequeño yo, a la contracción sobre uno mismo. Si queremos descubrir nuestra identidad con el Todo , debemos abandonar nuestra identificación errónea con el ego aislado. Pero , esta Caída se puede revertir instantáneamente al comprender que, en realidad, nunca ha existido , ya que s ó lo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido más que una ilusión. Sin embargo, para la mayor parte de nosotros, esa situación debe ser superada gradualmente , paso a paso.

En otras palabras, el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación, desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo.

El Camino del Conocimiento y el de la Devoción

TKW: ¿ Es la meditación ese Camino?

KW: Bien , podríamos decir que hay diversos “caminos” que constituyen lo que estoy llamando genéricamente “ el Camino ” y nuevamente se trata de diferentes estructuras superficiales que comparten todas ellas la misma estructura profunda. En el hinduísmo, por ejemplo, se dice que hay cinco grandes caminos o yogas. Yoga significa sencillamente “unión”, la unión del alma con la Divinidad.

Pero quizá podamos simplificar todo esto diciendo que todos esos caminos, ya sean hinduístas o provenientes de cualquier otra tradición de sabiduría, se dividen en dos grandes caminos : el primero es una vía de conocimiento , mientras que el segundo , por el contrario, es una vía devocional. Un Jnani (sabio hindú) dice: “Yo soy Dios, la Verdad universal”. Un Devoto, por su parte, dice: “Yo no soy nada ¡Oh Dios! Tú lo eres todo”. En ambos casos , desaparece la sensación de identidad separada”.

La clave del asunto está  también en que en cualquiera de estos dos casos el individuo que recorre el Camino trasciende o muere al pequeño yo y redescubre, o resucita, a su Identidad Suprema con el Espíritu universal. Y eso nos lleva al quinto gran principio de la filosofía perenne, es decir, el del Renacimiento, la Resurre c ción o la Iluminación. El pequeño yo debe morir , para que dentro de nuestro ser pueda resucitar el gran Yo.

Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos.

Iluminación

TKW: ¿La iluminación se experimenta realmente como una muerte real o esto no es más que una metáfora?

KW: En realidad , esto se refiere a la muerte del ego individualista.

Los relatos de esa experiencia, que pueden ser muy dramáticos , pero también muy sencillos y nada espectaculares , afirman claramente que de repente te despiertas y descubres que, entre otras cosas, y por más extraño que pueda parecer, tu verdadero ser es todo lo que has estado mirando hasta ese momento. Descubres que literalmente eres uno con todo lo manifestado, uno con el universo y que, en realidad, no te vuelves uno con Dios y el todo, sino que entonces tomas conciencia de que eternamente has sido esa unidad sin haberte percatado antes de ello. Pero junto a ese sentimiento, junto al descubrimiento del Ser que todo lo impregna, se experimenta también la sensación muy concreta de que tu pequeño ego ha muerto, que ha muerto de verdad.

TKW: Al trascenderse el pequeño ego , ¿ se descubre la eternidad?

KW (Larga pausa). Sí, siempre que no consideremos que la eternidad es un tiempo que no acaba nunca , sino un momento sin tiempo, el presente eterno, el ahora atemporal.

El Espíritu, el Ser, está presente en el sentido de ser Pura Presencia, no en el de estar en un ahora interminable que es una noción más bien espantosa.

En cualquiera de los casos, el sexto gran principio fundamental de la filosofía perenne afirma que la iluminación o liberación pone fin al sufrimiento.

Lo que causa el sufrimiento es el apego y el deseo de nuestra identidad separada; y lo que pone fin al sufrimiento es el camino meditativo que trasciende al pequeño yo, al deseo y al apego. El sufrimiento es inherente a ese nudo o contracción llamado ego y la única forma de acabar con el sufrimiento es trascender el ego.

No se trata de que después de la iluminación, o después de la práctica espiritual en general, ya no sientas dolor, angustia, miedo o daño. Todavía sientes eso. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por lo tanto, dejan de constituir un problema para ti. Ya no te identificas con ellos, ya no los dramatizas, ya no tienen energía, ya no te resultan amenazadores. Por una parte, ya no hay ningún ego fragmentado que pueda sentirse amenazado y, por otra, nada puede amenazar a ese gran Yo del Ser original y auténtico, puesto que, siendo el Todo, no hay nada ajeno a él que pueda hacerle daño. Esta situación produce una profunda relajación y distensión del corazón. Por más sufrimiento que experimente ahora el individuo, su verdadero Yo no se siente amenazado. El sufrimiento puede presentarse y puede desaparecer, pero ahora la persona está firmemente asentada y segura en “la paz que sobrepasa el entendimiento”.

El sabio experimenta el sufrimiento, pero éste no le hace “daño”.

Y como es consciente del sufrimiento, se siente motivado por la compasión y el deseo de ayudar a quienes sufren y creen en la realidad del sufrimiento.

TKW: Lo cual nos lleva al séptimo punto, la motivación del iluminado.

KW: Sí . Se dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la Liberación Suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser.

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viernes, 15 de enero de 2010

LA ÚLTIMA CONFERENCIA DE JIDDU KRISHNAMURTI

(Madrás, India ‑1986)

“¡Supongo que tenemos que hablar!”

“Participarán ustedes amablemente, si quieren, (no que vayan a pensar en esto), sino que participen, que  par‑ti‑ci‑pen”.

Esto dijo Jiddu Krishnamurti,para comenzar su última charla pública, unos dos meses antes de su muerte, mientras la brisa lo despeinaba.  

Los cantos de los innumerables pájaros de Madrás acompañaban sus palabras:

“¿A dónde vamos?” ...  “¿Se preguntarán ustedes a dónde vamos, más allá de lo que los pobres libros nos puedan decir (y por más sagrados que sean)?”

Se preguntó si es que hay algo más en la vida que no sea “hacer dinero e impresionar a los demás”.

Se preguntó si es posible vivir en este mundo,tal cual es,sin volverse cínico.

Se preguntó si hay diferencia entre el cerebro y la mente.

Dijo que el cerebro no puede comunicarse con la mente, pero ésta sí con el cerebro.

Krishnamurti comparó el cerebro con la computadora, que no sólo es resultado de un programa, sino que puede crear programas semejantes.

“¿Y qué son ustedes,  señores?”  ‑dijo‑

Declaró que estamos todos encajonados en esa maquinaria cerebral que crea los programas de ser ruso, americano, católico, protestante, musulmán, judío, etc.

Declaró que la invención no es la creación.

Tuve uno de mis encuentros con David Bohm en 1987 para comentar esto, en Ojai, California y vimos juntos que el proceso genético que genera la forma del organismo (y el cerebro) está dentro de la  creación simultánea (holokinesis).

Luego el cerebro va conociendo, programando, inventando, conociendo más, memorizando y en base a este movimiento mnemónico opera y predice.

Este "movimiento Mnemónico" está dentro de la creación, esa "holokinesis" que definió David Bohm y que es el campo unificado de información que abarca todo el Universo.

Originalmente la meditación era el silencio del cerebro con el que se establecía contacto con la holokinesis (la creación).

Actualmente sólo existen "técnicas de meditación" que son sólo programas creados por el cerebro.  Esas técnicas son sólo invenciones de la memoria y del conocimiento con el alegado objetivo de tratar de liberarnos del pensamiento.

Se preguntó Krishnamurti: “ Hay una percepción sin medida, sin comparación, sin recompensa y sin castigo?”

“Hay una meditación que no tiene nada que ver con el esfuerzo ni con la voluntad”. "Esta meditación no es autoengaño programado ni autohipnosis”.  “Es el absoluto silencio”.  “Sin querer alcanzar nada”.

“Si yo describiera esa meditación, mi descripción no sería esa meditación”.  “Abarca  un espacio infinito”.  

“Señores, ¿está vuestro cerebro alguna vez tranquilo y en silencio?”

“¡Pero no tranquilo a base de drogas, de alcohol o de creencias!”

“Ese silencio puede hacer contacto con la creaciónen en este mismo instante, ya mismo, con la vida que está emergiendo ahora mismo con la creación.”

“El deseo de ese silencio es otro invento de ese mecanismo que es el cerebro.”

Se interrumpió Krishnamurti: “¡Esto es demasiado serio para que ustedes jueguen con esto!”

“¿Cual es la creación de la que surge el pájaro, ese pájaro que el cerebro no puede inventar?”

“La creación es lo más sagrado de la vida y está en absoluto silencio.   Si usted hizo un desastre de su propia vida, cámbiela hoy y no mañana”.

“Si su vida no está bien en orden no es posible entrar al mundo de la creación”.

Y esas fueron las últimas palabras que Krishnamurti pronunció en público.

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sábado, 13 de junio de 2009

El Mayor Obstáculo A La Iluminación Espiritual

Por Echart Tolle

Pregunta: ¿Qué es la Iluminación?

Echart Tolle: Un mendigo había estado sentado a la orilla de un camino durante más de 30 años. Un día pasó por allí un extraño. "¿Tienes algunas monedas?", murmuró el mendigo, estirando mecánicamente el brazo con su vieja gorra. "No tengo nada que darte", respondió el extraño. Y luego preguntó, "¿Qué es eso sobre lo que estás sentado?". "Nada", replicó el mendigo, "sólo una caja vieja. He estado sentado sobre ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez has mirado en su interior?", preguntó el extraño. "No", respondió el mendigo, "¿Para qué? No hay nada adentro". "Echa una ojeada", insistió el extraño. El mendigo logró entreabrir la tapa. Para su asombro, incredulidad y euforia, descubrió que la caja estaba llena de oro.

Yo soy ese extraño que no tiene nada para darte y que te dice que mires en tu interior. No dentro de alguna caja -como en la parábola- sino en un lugar aún más cercano: dentro de ti mismo.

"Pero no soy un mendigo", te puedo oír decir.

Aquellos que no han descubierto su verdadera riqueza -la brillante joya del Ser y la profunda e inalterable paz que se encuentra en ese lugar-, son mendigos, aún cuando tengan gran riqueza material. Buscan externamente desechos de placer o plenitud -para la validación, la seguridad o el amor-, mientras en su interior tienen un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas, sino que es infinitamente más grande que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

La palabra "iluminación" evoca la idea de algún logro sobrehumano, y al ego le gusta verlo así; sin embargo, se trata simplemente de tu estado natural sentido de unión con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que, casi paradójicamente, eres tú en esencia y que, sin embargo, es mucho más grande que tú. Es el encuentro de tu verdadera naturaleza, más allá de nombres y formas. La incapacidad de encontrar esta conexión da origen a la ilusión de separación de ti mismo y del mundo que te rodea. Te percibes entonces a ti mismo, consciente o inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el temor, y el conflicto -interno y externo- se vuelve habitual.

Me gusta la sencilla manera en que el Buda define el estado de iluminación: "el fin del sufrimiento". ¿Hay acaso algo sobrehumano en esto? Por supuesto, como definición es incompleta. Sólo te dice lo que la iluminación no es: no es sufrimiento. Pero, ¿qué es lo que queda cuando ya no hay sufrimiento? El Buda guarda silencio al respecto, y su silencio implica que tendrás que descubrir eso por ti mismo. Utiliza una definición negativa, de modo que la mente no pueda transformarlo en algo en qué creer o en algún logro sobrehumano, en una meta que te sea imposible alcanzar. A pesar de esta precaución, la mayoría de los budistas sigue creyendo que la iluminación es para el Buda -no para ellos- al menos por esta vida.

Pregunta: Utilizaste la palabra "Ser". ¿Puedes explicar a qué te refieres con eso?

Eckhart Tolle: El Ser es la Vida Única eterna y omnipresente que se encuentra más allá de las innumerables formas de vida que se hallan sujetas al nacimiento y a la muerte. Sin embargo, el Ser no sólo se halla más allá sino en la profundidad de cada forma, como su esencia más interna, invisible e indestructible. Esto significa que eso está a tu alcance ahora, como tu naturaleza más verdadera, tu yo más profundo. Pero no intentes comprenderla con la mente. No trates de comprenderla. Sólo puedes conocerla cuando la mente está quieta. Cuando estás presente, cuando tu atención se halla en forma total e intensa en el Ahora, podrás sentir al Ser, pero nunca podrá ser comprendido con la mente. Tomar nuevamente consciencia del Ser y vivir en ese estado de "consciencia sentida" es la iluminación.

Pregunta: Cuando dices Ser, ¿estás hablando de Dios? Y si lo estás, ¿por qué no usas esa palabra?

Eckhart Tolle: La palabra "Dios" ha perdido completamente su significado, a través de miles de años de mal uso. La utilizo a veces, muy escasamente. Por "mal uso", me refiero a que personas que nunca han tenido siquiera un atisbo del ámbito de lo sagrado, de la infinita inmensidad existente detrás de esa palabra, la utilizan con gran convicción, como si supieran de lo que hablan. O bien, argumentan en su contra, como si supieran qué es lo que están negando. Este mal uso origina creencias, afirmaciones e ilusiones egóticas absurdas, como "Mi Dios o nuestro Dios es el único dios verdadero, y el tuyo es falso", o la famosa frase de Nietzche: "Dios ha muerto".

La palabra Dios se ha transformado en un concepto cerrado. Apenas la palabra es pronunciada, se forma una imagen mental -quizás ya no de un anciano de barba blanca-, pero sigue siendo una representación mental de alguien o algo fuera de ti; y, sí, casi inevitablemente un algo o alguien masculino.

Ni "Dios" ni el "Ser" ni ninguna otra palabra pueden definir o explicar la inefable realidad que se halla detrás de la palabra, de modo que la única pregunta importante es si la palabra es una ayuda o un obstáculo en cuanto a permitirte experimentar Aquello a lo cual apunta. ¿Apunta acaso más allá de sí misma, hacia esa realidad trascendente, o se presta muy fácilmente a transformarse en nada más que una idea, una creencia en tu cabeza, un ídolo mental?

La palabra "Ser" no explica nada, pero tampoco la palabra "Dios". "Ser", sin embargo, tiene la ventaja de ser un concepto abierto: no reduce el infinito invisible a una entidad finita. Es imposible formarse una imagen mental de él. Nadie puede adjudicarse la posesión exclusiva del Ser. Es tu esencia misma, y te es accesible de inmediato como la sensación de tu propia presencia, la sensación de "Yo soy" previa a "Yo soy esto o lo otro". Así que sólo hay un pequeño paso entre la palabra "Ser" y experimentar el Ser.

Pregunta: ¿Cuál es el mayor obstáculo para experimentar esta realidad?

Eckhart Tolle: La identificación con tu mente, lo que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. No poder dejar de pensar es una espantosa calamidad, pero no nos damos cuenta de esto porque casi todo el mundo la sufre, así que es considerada "normal". Este ruido mental incesante te impide hallar ese dominio de quietud interna que es inseparable del Ser. Esto también crea un falso "yo" -fabricado por la mente-, que extiende una sombra de temor y sufrimiento. Examinaremos todo eso en más detalle más adelante.

El filósofo Descartes creyó haber encontrado la verdad más fundamental cuando formuló su famosa frase: "Pienso, luego existo". De hecho, expresó con eso el error más fundamental: igualar el pensar con el Ser y la identidad con el pensar. El pensador compulsivo -y casi todo el mundo lo es- vive en un estado de aparente separación, en un insanamente complejo mundo de problemas y conflictos continuos, un mundo que refleja la creciente fragmentación de la mente. La iluminación es un estado de "completitud", de "ser uno", y por tanto se está en paz. Se es uno con la vida en su aspecto manifiesto -el mundo- así como con tu yo más profundo y la vida no manifiesta -uno con el Ser-. La iluminación no es sólo el fin del sufrimiento y del continuo conflicto interno y externo, sino también el fin de la horrible esclavitud del pensar incesante. ¡Qué increíble liberación es!

Identificarte con tu mente genera una cortina opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que impiden toda relación verdadera. La cortina se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y los demás hombres y mujeres, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios. Es esta cortina de pensamiento la que crea la ilusión de la separación, la ilusión de que hay un tú y un "otro" enteramente separado. Olvidas entonces la realidad esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y las formas separadas, eres uno con todo lo que existe. Con "olvidas", me refiero a que ya no logras sentir esta unión como una realidad evidente por sí misma. Puedes creer que es así, pero ya no sabes si lo es o no. Una creencia puede ser tranquilizadora. Sólo es liberadora, sin embargo, a través de tu propia experiencia.

Pensar se ha vuelto una enfermedad. La enfermedad se presenta cuando las cosas se desequilibran. Por ejemplo, no hay nada malo con que las células se dividan y multipliquen en el cuerpo, pero cuando este proceso prosigue en forma independiente del organismo completo, las células proliferan y tendremos una enfermedad.

La mente es un instrumento soberbio si la usamos correctamente. Si se le usa en forma incorrecta, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para ser más preciso, no se trata tanto de que uses tu mente del modo incorrecto -en general no la usas para nada-. Ella te usa. Ésa es la enfermedad. Crees que eres tu mente. Ese es el delirio. El instrumento se ha apropiado de ti.

Pregunta: No estoy enteramente de acuerdo. Es cierto que pienso mucho sin sentido alguno -como la mayoría de las personas-, pero aún puedo utilizar mi mente para lograr cosas, y hago eso todo el tiempo.

Eckhart Tolle: Sólo porque puedes resolver un acertijo de palabras o construir una bomba atómica, no significa que puedes utilizar tu mente. Tal como a los perros les encanta morder huesos, a la mente le encanta hincarle sus dientes a los problemas. Es por eso que resuelve acertijos y construye bombas atómicas. A ti no te interesan esas cosas. Permíteme preguntarte esto: ¿puedes liberarte de tu mente cada vez que quieres? ¿Has hallado el botón que detiene todo el mecanismo?

Pregunta: ¿Te refieres a dejar de pensar? No, no puedo hacerlo, excepto quizás por unos instantes.

Eckhart Tolle: Entonces la mente te utiliza a ti. Inconscientemente, te has identificado con ella, de modo que ni siquiera te das cuenta de que eres su esclavo. Es casi como si fueses poseído sin darte cuenta: crees que la entidad que se posesionó de ti eres tú mismo. La libertad se inicia dándote cuenta de que no eres esa entidad que se posesionó de ti -el pensador- Saber esto te permite observar a la entidad. Apenas comienzas a observar al pensador, comienza a activarse un nivel más alto de consciencia. Comienzas entonces a darte cuenta de que hay un enorme ámbito de inteligencia más allá del pensamiento, y que ese pensamiento es sólo un diminuto aspecto de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas que realmente importan -la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior- tienen su origen más allá de la mente. Comienzas a despertar.

miércoles, 27 de mayo de 2009

LA CREENCIA EN DIOS

Por Jiddu Krishnamurti

Pregunta: La creencia en Dios ha sido un poderoso incentivo para un mejor vivir. ¿Por qué niega usted a Dios? ¿Por qué no trata de hacer revivir la fe del hombre en la idea de Dios?

KRISHNAMURTI: Consideremos el problema en forma amplia e inteligente. Yo no niego a Dios; sería una necedad hacer tal cosa. Sólo el hombre que no conoce la realidad gusta de palabras sin sentido. El hombre que dice que sabe, no sabe; el hombre que está viviendo la realidad de instante en instante no tiene medios de comunicar esa realidad.

La creencia es una negación de la verdad; la creencia obnsta a la verdad; creer en Dios no es encontrar a Dios. Ni el creyente ni el incrédulo encontrarán a Dios; porque la realidad es lo desconocido, y vuestra creencia o no creencia en lo desconocido es una mera proyección de vosotros mismos y por lo tanto no es real. Yo sé que vosotros creéis, y que ello tiene muy poco significado en vuestra vida. Hay mucha gente que cree; millones de personas creen en Dios y hallan consuelo. En primer lugar, ¿por qué creéis? Creéis porque ello os brinda satisfacción, consuelo, esperanza, y decís que ello da sentido a la vida. Vuestra creencia, en realidad, tiene muy escasa significación, porque creéis y explotáis al prójimo, creéis y matáis, creéis en un Dios universal y os asesináis unos a otros. El hombre rico cree también en Dios; explota cruelmente a los demás, acumula dinero y luego edifica un templo o se hace filántropo.

Los hombres que arrojaron la bomba atómica sobre Hiroshima decían que Dios estaba con ellos; los que volaron de Inglaterra para destruir a Alemania decían que Dios era su copiloto. Los dictadores, los primeros ministros, los generales, los presidentes, todos hablan de Dios, tienen inmensa fe en Dios. ¿Y prestan ellos servicios, hacen más feliz la vida del hombre? Los hombres que dicen que creen en Dios han destruido la mitad del mundo, y el mundo está en una miseria completa. Por causa de la intolerancia religiosa, existen las divisiones de la gente en creyentes y no creyentes, divisiones que conducen a las guerras de religión. Ello indica cuán inclinada a la política es vuestra mente.

¿Es la creencia en Dios “un poderoso incentivo para un mejor vivir”? ¿Por qué deseáis un incentivo para mejor vivir? Vuestro incentivo, por cierto, tiene que ser vuestro propio deseo de vivir de un modo puro y sencillo, ¿no es así? Si esperáis algo de un incentivo, no os interesa el hacer la vida posible para todos sino tan sólo vuestro incentivo, que es diferente del mío; y nos pelearemos por el incentivo. Mas si vivimos felices juntos, no porque creamos en Dios sino porque somos seres humanos, entonces compartiremos enteramente los medios de producción a fin de producir cosas para todos. Por falta de inteligencia aceptamos la idea de una superinteligencia a la que llamamos “Dios”; pero este “Dios”, esta superinteligencia, no habrá de brindarnos una vida mejor. Lo que conduce a una vida mejor es la inteligencia; y no puede haber inteligencia si hay creencia, si hay divisiones de clase, si los medios de producción están en manos de unos pocos, si hay nacionalidades aisladas y gobiernos soberanos. Todo eso, evidentemente, indica falta de inteligencia, y es la falta de inteligencia lo que impide un mejor vivir, no el no creer en Dios.

Todos vosotros creéis de diferentes maneras, mas vuestra creencia carece de toda realidad. La realidad es lo que vosotros sois, lo que vosotros hacéis, lo que vosotros pensáis; y vuestra creencia en Dios es una simple evasión de vuestra vida monótona, estúpida y cruel. Más aun: la creencia invariablemente divide a los hombres: ahí están el hindú, el budista, el cristiano, el comunista, el socialista, el capitalista, y así sucesivamente. La creencia, la idea, divide; jamás reúne a la gente. Puede que reunáis a unos cuantos en un grupo, pero ese grupo se opone a otro grupo. Las ideas y las creencias nunca son unificadoras; por el contrario, son separativas, desintegradores y destructivas. Por lo tanto, vuestra creencia en Dios está de hecho extendiendo desdicha por el mundo; aunque os haya traído momentáneo consuelo, en realidad os ha traído más desdicha y destrucción bajo forma de guerras, hambre, divisiones de clase, y la acción despiadada de determinados individuos. De suerte que vuestra creencia carece totalmente de valor. Si realmente creyerais en Dios, si ello fuera para vosotros una experiencia real, entonces en vuestro rostro habría una sonrisa; no destruiríais a los seres humanos.

Ahora bien, ¿qué es la realidad, qué es Dios? Dios no es la palabra, la palabra no es la cosa. Para conocer aquello que es inconmensurable, que no pertenece al tiempo, la mente debe estar libre del tiempo, lo cual significa que la mente debe estar libre de todo pensamiento, de todas las ideas acerca de Dios.¿Qué sabéis acerca de Dios o de la verdad? Vosotros, de hecho, nada sabéis acerca de esa realidad. Todo lo que conocéis son palabras, las experiencias de otros o algunos momentos de experiencias propias más bien vagas. Eso, por cierto, no es Dios, no es la realidad; eso no está fuera del ámbito del tiempo. Para conocer aquello que está más allá del tiempo, el proceso del tiempo debe ser comprendido; y el tiempo es pensamiento, el proceso de llegar a ser algo, la acumulación de conocimientos. Eso es todo el trasfondo de la mente; la mente misma es el trasfondo, tanto la consciente como la inconsciente, la colectiva y la individual.La mente, pues, debe estar libre de lo conocido, lo cual significa que la mente debe estar en completo silencio, noforzada al silencio. La mente que logra el silencio como un resultado, como consecuencia de una acción determinada, de la práctica, de la disciplina, no es una mente silenciosa. La mente forzada, dominada, plasmada, encuadrada y mantenida quieta, no es una mente en silencio. Puede que durante un lapso consigáis forzar la mente a estar superficialmente en silencio, pero una mente así no es una mente serena. La serenidad sólo ocurre cuando comprendéis el proceso del pensamiento en su totalidad, porque comprender el proceso es darle fin, y al cesar el proceso del pensamiento empieza el silencio.

Sólo cuando la mente está en completo silencio, no únicamente en el nivel superior sino fundamentalmente, en su totalidad, tanto en el nivel superficial como en los más profundos de la conciencia, tan sólo entonces puede advenir lo desconocido. Lo desconocido no es algo que la mente haya de experimentar; el silencio solamente puede ser experimentado, nada más que el silencio. Si la mente experimenta algo que no sea el silencio, no hace más que proyectar sus propios deseos; y una mente así no está en silencio. Mientras la mente no esté en silencio, mientras el pensamiento en cualquier forma, consciente o inconsciente, esté en movimiento, no puede haber silencio. El silencio es liberación del pasado, de los conocimientos, del recuerdo tanto consciente como inconsciente; y cuando la mente está del todo silenciosa, inactiva, cuando en ella reina un silencio que no es producto del esfuerzo, sólo entonces lo atemporal, lo eterno, puede surgir. Ese estado no es un estado de recordación; no hay entidad alguna que recuerde, que “vivencia”.

Por lo tanto Dios, o la verdad, o lo que os plazca, es algo que adviene de instante en instante; y ello ocurre únicamente en un estado de libertad y espontaneidad, no cuando la mente está disciplinada de acuerdo con una norma. Dios no es cosa de la mente, no surge mediante la proyección de uno mismo; sólo adviene cuando hay virtud, es decir, libertad. La virtud es enfrentarse con el hecho de lo que es, y el enfrentarse con el hecho es un estado de bienaventuranza. Sólo cuando la mente está dichosa, serena, sin ningún movimiento de ella misma, sin la proyección del pensamiento, consciente o inconsciente, sólo entonces adviene lo eterno.

 

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domingo, 24 de mayo de 2009

SANACIÓN Y LIMPIEZA ÁURICA POR SONIDOS

Vivimos inmersos en un mundo de sonidos.  Nuestro universo fue creado a partir del sonido primigenio emitido por el Creador Divino.  A partir del uso apropiado de los sonidos naturales, podemos aprender a limpiar y sanar los diferentes planos de nuestra personalidad y, en general, de nuestra aura.  Dentro de los sonidos armonizadores, los sonidos de la naturaleza y la música pueden actuar como unas de las principales herramientas para la sanación personal.  Tomando en cuenta las extraordinarias cualidades sanadoras de los sonidos, presentamos este curso netamente práctico en el que desarrollaremos un gran número de ejercicios y aplicaciones para lograr una depuración a nivel etérico, emocional y mental.  Aprenderemos diversas y novedosas técnicas basadas en el uso de las vibraciones sonoras, así como el uso de mantrams de gran poder depurador.  Utilizaremos sonidos naturales, sonidos musicales y sus diferentes texturas, y la maravilla de la voz humana, para promover una profunda limpieza de todos nuestros planos, la cual es indispensable para alcanzar la PAZ INTERIOR y el desarrollo integral.

HORARIO: Miércoles 03 y 10 de junio (7.00 pm a 9.30 pm) - por confirmar sujeto a conformación de grupo mínimo.

COSTO: S/.70.00 - incluye envío de material por correo electrónico y certificado de participación.

Favor confirmar asistencia para separar vacante

Informes e inscripciones: 

Email: nina.pukio@herlasac.com  /  ninacorreo@terra.com.pe  /  ninapukio@telefonica.net.pe

Telfs.: 241-7484

CENTRO PERUANO DE TERAPIAS "NINA PUK'IO"

Calle Bolívar # 221 - Of. 201, Miraflores - Paralela cdra. 5 Av. Benavides y transversal cdra. 7 Av. Larco

(Edificio Don Guillermo - segunda reja subiendo escaleras, timbre amarillo)

Psicoterapia Transpersonal – Meditación Terapéutica – Armonización Integral – Desbloqueos emocionales

Astrología – Coaching PsicoEspiritual – Calendario Maya – Reiki – Tarot Transpersonal – Charlas y talleres grupales

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viernes, 10 de abril de 2009

20 Poderosas maneras para aumentar tu energía

por Leo Alcalá

1. Conéctate con tu propósito.

Me acabo de levantar de la cama. Anoche decidí que me iba a despertar temprano para aprovechar la primera hora de la mañana de este sábado, antes del despertar de mi hija, para escribir. Casi que las sábanas ganan y no lo logro. Pero afortunadamente, recordé en el último momento, antes de volver a cerrar los ojos y acurrucarme de lado, hacerme una pregunta: ¿Para qué voy a levantarme a escribir? En mi mente comenzaron a surgir respuestas conectadas a mi propósito, a mi deseo de lograr un objetivo, a los motivos que me impulsaban a ponerme de pie para avanzar en la culminación de mi libro ‘El PODER para LOGRAR lo que quieras’. Inmediatamente mi energía se elevó. Fue esa pregunta, la del propósito de la acción a ejecutar, lo que me permitió encender mi energía. Si tu propósito, el para qué haces lo que haces, está conectado con tu pasión, tienes una poderosa fórmula de energía dentro de ti. Cuando haces aquello que te apasiona y entusiasma, tu energía fluye naturalmente y se retroalimenta con tus acciones. Mientras más te acerques a tu pasión, más energía experimentarás.

¿Qué te apasiona? ¿Qué te mueve? ¿Para qué elevar tu energía?

2. Enfócate en el resultado que deseas lograr.

No saber hacia adonde vamos nos desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados. Siempre tienen una respuesta clara en relación a qué quieren lograr. Esta visión les proporciona el enfoque necesario para concentrar su tiempo y acciones en el logro de sus metas. Cuando te orientas hacia tus metas y sientes que tu día a día te acerca a ellas, tu energía crece. Te sientes en control de tu vida y tu auto-estima se fortalece.

¿Qué quieres lograr? ¿Cuáles son tus metas? ¿Cuál es tu visión?

3. Encuentra tus "yo puedo".

Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando. Pero siempre puedes hacer algo.

Hace dos días estaba dictando un taller sobre "Balance de Vida y Trabajo" para ejecutivos y personal de Microsoft en Lima, Perú. Uno de ellos se me acercó para hacerme una pregunta:

—"Mucho de lo que has dicho suena muy bien y sería ideal. Pero, qué pasa cuando uno no puede hacer cambios en su vida. Cuándo uno ya está casado, con hijos y una hipoteca, incapaz de tomar riesgos por el compromiso hacia los tuyos, ¿qué haces?"

Le respondí: "Yo te entiendo. También me encuentro en este momento en una etapa en mi vida en la cual no tengo la capacidad de riesgo que tenía antes. Sin embargo, recuerda: lo más importante no es en dónde te encuentras, sino cuál es tu dirección.

Si bien puede que no tengamos la capacidad de cambiar rápidamente en dónde nos encontramos, siempre podemos modificar nuestra dirección. Es sencillo: nuestra dirección es determinada, en primera instancia, por nuestros pensamientos. Lo que pensamos precede a nuestras acciones y éstas a nuestros resultados. Cambia tus pensamientos y poco a poco comenzarás a obtener nuevos resultados. Y esto, mi querido amigo, es algo que siempre podemos hacer: elegir nuevos pensamientos. Con este solo y simple hecho, tienes el poder para iniciar el cambio que quieres ver en tu vida."

Si no puedes hacer grandes cambios en este momento, ¿qué pequeñas transformaciones sí están en tu poder? Modificaciones que te permitan ir variando el rumbo para apuntar hacia el destino deseado.

Dirigir tu vida hacia la visión que en el fondo deseas puede requerir gran energía. Pero al igual que mover todo un buque de cientos de toneladas, todo comienza por un pequeño cambio. No te concentres en tus "yo no puedo". Todos los tenemos. Sin embargo, es en nuestros "yo puedo", por pequeños que sean, en donde está nuestro poder de redirigir nuestra vida."

Recuerda: tu enfoque determina tu nivel de energía.

¿En qué te enfocas usualmente? ¿En lo que no puedes o en lo que sí puedes? Conéctate con tus "yo puedo" y estarás alimentando tu energía.

4. Encuentra la fe en ti mismo.

Ayer culminó un taller de dos días organizado por uno de mis clientes de la industria petrolera, en el cual yo participé como consultor para su diseño y como co-facilitador del proceso. Para este taller, uno de los recursos que se empleó de manera didáctica fue la película Carrozas de Fuego. Se escogieron diversos fragmentos en los cuales se reflejaban varios de los conceptos a trabajar en el evento. En una de las escenas seleccionadas, Eric Liddell habla ante una multitud congregada bajo la lluvia. Liddlell, quien era un pastor religioso, habla sobre la similitud entre la fe y una carrera.

"¿De dónde nos viene la fuerza para llegar hasta el final de la carrera cuando ya creemos que no podemos? Viene de adentro."

La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá. Es al conectarte con la fe cuando puedes construir lo que hoy es desconocido. La fe es la gasolina suprema. Conéctate con ella, decide creer en algo más allá de lo visible y sentirás una energía que te acompañará hasta el logro de tu visión.

5. Muévete de manera diferente .

¿Qué es primero: el huevo o la gallina? Lo mismo podemos preguntarnos sobre la energía y el movimiento. Obviamente necesitamos de energía para producir movimiento. A la vez, el movimiento por sí mismo es un generador de energía. ¿No te quedas a veces esperando a que surja tu sensación de vitalidad para ponerte en acción? En la práctica, muy factiblemente, lo que necesitas es ponerte en movimiento, en acción física, para movilizar tu energía y hacerla subir. Tu nivel de energía está directamente relacionado a la manera como te mueves. ¿Te falta energía? Significa que te falta movimiento. No esperes a tenerla para ponerte en acción. Just do it! Como dice el famoso slogan de Nike.

¿Quieres transformar tu energía? Haz en este instante ese movimiento y grita "¡¡¡Sí!!!". Explora tu cuerpo. Juega con tu capacidad de moverte para aumentar tu energía. No esperes a tenerla. A veces está simplemente "estancada" y esperando porque actives tu fisiología para poder fluir y expandirse.

6. Cambia tu expresión facial.

A finales de la década de 1980 se realizó un experimento muy interesante con pacientes maníaco depresivos. Fue muy sencillo: en las paredes de las salas comunes de la clínica en donde se encontraban recluidos los pacientes, colocaron numerosos espejos. A estas personas les fue dada una simple instrucción: "cada vez que te encuentres frente a tu reflejo, sonríe. No importa si te sientes como para hacerlo. Lo único que tienes que hacer es flexionar los músculos de tu rostro tal y como cuando uno se sonríe".

Los resultados fueron sorprendentes. Al cabo de unas semanas, varios de los pacientes ya habían expresado cambios visibles en su estado de ánimo. La depresión parecía disolverse a medida que estas personas incorporaban el hábito de sonreír varias veces al día.

¿Qué sucedía? ¿Cómo era esto posible? Los músculos de tu rostro funcionan como torniquetes, facilitando o disminuyendo el paso de la sangre hacia la zona frontal de tu cerebro. Si tus tensiones, frustraciones o amarguras se ven reflejadas en la rigidez de tu rostro, el flujo sanguíneo y el nivel de oxígeno que le llega a tu cerebro se ve reducido. Al sonreír, los 32 músculos de tu cara bombean un mayor nivel de oxígeno a los lóbulos centrales. Esto estimula la secreción de endorfinas, hormonas neuronales que inducen estados de placer los cuales comienzan a contrarrestar patrones de depresión, tristeza, apatía, rabia.

Imagínate: ¡¡Prozac gratis!! Y con un maravilloso efecto secundario: otros te devolverán sus sonrisas al verte. Así que la prescripción es simple: ríete más a menudo. Incluso, puedes probar hacer morisquetas para intensificar tus dosis de endorfinas.

7. Respira diferente.

Una de las primeras respuestas fisiológicas que cambia cuando tu emocionalidad se transforma es la respiración. Por ejemplo, cuando comienzas a estresarte tu respirar se tensa y se hace cada vez menos profundo. Cuando te excitas… bueno, ya sabes. Cuando necesites inyectarte energía instantánea, emplea el principio de cambiar el cuerpo para influir sobre tu emocionalidad al respirar diferente de manera deliberada.

¿Cómo respiras cuando estás lleno de energía y vitalidad? ¿Cómo respiras cuando estás en tus mejores momentos? Si inhalas y exhalas como cuando te encuentras en esos estados, comenzarás a sentir esa energía. Recuerda que tu energía proviene de tus células; particularmente de esas minúsculas fábricas de energía celular llamadas mitocondrias. En ellas y junto a la inyección de oxígeno suministrada por tu respiración, la glucosa es transformada en energía. Más oxígeno en tu organismo a través de una profunda respiración se traduce en una mayor generación de energía. Tu cerebro también se alimenta de oxígeno y al llenarlo de él, tu capacidad de estar alerta y despierto, aumenta. Oxigena tu cuerpo —respirando profundamente, ejercitándote o haciendo el amor— y llénate de vitalidad. No en vano para muchas filosofías y sistemas de vida oriental, la respiración es tu conexión con la energía del universo.

8. Medita.

Hablando de prácticas orientales, la meditación es una excelente manera de cuidar y potenciar tu energía. Cuando aprendí a meditar, comencé a verificar algo que ya mi instructor de meditación me había advertido: necesitaba menos horas de sueño. La meditación nos recarga y en muchos casos, nos ayuda a liberarnos de aquello que está bloqueando nuestra energía. Existen muchos tipos de meditación. Una manera de hacerlo es concentrándote en tu respiración como "ancla" para tu mente. Simplemente cierras tus ojos y colocas tu atención en el proceso y las sensaciones de tu respirar. Sin buscar cambiar nada, sino más bien siendo testigo de tu proceso, por unos minutos te concentras suavemente en tu respirar. Pruébalo. Cierra tus ojos y simplemente respira por unos 3 a 5 minutos. Vamos, regálate estos minutos. Obséquiate este mini-descanso… y comienza a agarrarle el gustito a la meditación.

9. Hazte preguntas que te potencien.

¿Qué hay de malo en tu vida? ¡¡Para!! No lo hagas, no lo pienses. ¡Rápido! Pon una sonrisa, saca la lengua.

¿Qué cosas te inspiran? ¿Qué hace vibrar tu alma y enciende tu pasión? ¿Qué aspectos sí se encuentra bajo tu control? ¿Qué sí puedes hacer hoy —por pequeña que sea tu acción— para mejorar tu vida? ¿Cómo vas a aumentar tu capacidad para avanzar hacia tus metas? ¿A quién amas? ¿Quién te ama?

Te apuesto a que experimentaste un cambio de energía entre el momento cuando leíste la primera pregunta (de apenas fracciones de segundo, espero) y las siguientes. Recuerda,

es muy simple: tu preguntas frecuentes determinan tu enfoque; aquello con lo que te conectas, impacta tu energía. Diseña tus propias preguntas potenciadoras. Emplea conscientemente el poder que ellas tienen para dirigir tu mente hacia los pensamientos que te nutren y elevan tu vibración.

10. Conéctate con emociones inspiradoras.

Algunas películas nos conmueven. Es cuando se ven expresados magistralmente por la magia de la actuación, la escenografía y la musicalización, momentos que disparan emociones intensas. Yo lloro al ver algunas de esas escenas. Aunque no tanto como Carol, mi esposa: cuando yo tengo los ojos aguados, ya ella está llorando a moco tendido. Hay películas, libros, biografías e historias que nos muestran el poder de la fe, la determinación, el amor, la esperanza; nos inspiran a través de la muestra de otros seres humanos que han soñado, vencido y surgido. Recuerda esas escenas que te emocionaron y utilízalas como inspiración para lo que tienes que hacer, superar y lograr.

Pasión, amor, convicción, triunfo, coraje, fe, determinación, compasión, alegría, entusiasmo… cuando nos dejamos tocar por estas emociones no nos queda otra que sentirnos inspirados por la grandeza humana. Esa misma que reside en ti.

11. Ingiere alimentos que te den energía en vez de restarte.

Tengo que confesarte algo. Hace un par de horas almorcé un gran plato de pasta y todavía me siento pesado. De hecho, mi cuerpo me pidió dormir una siesta después de semejante comilona. Realmente, fue un contra-ejemplo de lo que quiero compartir contigo. La digestión es la segunda de las funciones biológicas que más energía consume. ¿La primera? ¡Sexo!

Cuando ingieres alimentos y se dispara el proceso digestivo, tu cuerpo requiere dedicar gran parte de su energía al procesamiento y transformación de lo ingerido. Si la comida no es particularmente "amigable" a tu cuerpo, la energía requerida es enorme. Tanto así que te da sueño, te sientes pesado y te provoca no hacer nada por un buen rato. Sin entrar en detalles sobre nutrición y alimentación (ya que es un tema complejo), sí quiero comunicarte lo siguiente: si deseas optimizar tu energía y mantener consistentemente los niveles necesarios de vitalidad para lograr tus objetivos, es importante elegir conscientemente lo que comes.

Es impresionante cómo a veces cuidamos más lo que damos "de comer" a nuestro carro que a nuestro propio cuerpo. La gasolina del octanaje equivocado le restaría potencia al motor y el aceite de mala calidad puede disminuiría la vida del mismo. Tu cuerpo está compuesto de millones de diminutos motores energéticos de los cuales depende tu vida y tu capacidad de estar en acción: tus células. Ellas también requiere de la "gasolina" del octanaje adecuado y del "aceite" que les permita funcionar en óptimas condiciones. Sin embargo, hay quienes poco les importa lo que ingieren. Lo que comes no es inocente; tiene un impacto sobre tu bioquímica y en última instancia sobre tu vitalidad.

¿Qué es más valioso, tu carro o tu cuerpo? ¿Cómo es la calidad de la "gasolina" que le suministras a tu cuerpo?

12. Haz ejercicio físico.

El ejercicio ayuda a fortalecer tus órganos y a mantener tus sistemas internos funcionando en óptimo estado. Si haces ejercicios adecuadamente, después de hacerlos te sentirás con más energía. A veces me he sentido cansado y a punto de postergar mi sesión de pesas. Pero una vez que las hago, siento cómo vuelve la energía a mi cuerpo. Prueba qué ejercicios te sirven para despertar tu vitalidad y empléalos como un recurso para mantener tu salud y energía en alto.

13. Asegúrate un descanso de calidad.

Para tener más energía, a veces lo que necesitas es parar un rato. Es lógico: al descansar te recuperas de la energía perdida. Cuida que tu sueño sea reparador. Si no lo es, busca hacer cambios en tu ambiente que te ayuden a lograrlo. Puedes hacer más oscuro tu cuarto, comprar unas mejores almohadas o abrir las ventanas para mejorar la ventilación. Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente "se duerma" al son de tu cuerpo. Procura no ver programas de alto impacto visual ni psicológico justo antes de dormirte. Así como quizá

en la mañana necesitas de unos minutos para "calentar tus motores", asegúrate también un proceso para ir bajando las revoluciones mentales antes de dormir. Desconéctate del día. Ya lo que podías hacer hoy lo hiciste. De haber quedado algo pendiente, no lo puedes resolver sino hasta mañana. Por lo tanto, suéltalo. Déjalo tranquilo y más bien, conéctate con aquello que puede inducirte emociones placenteras antes de caer en tu mundo onírico. Para esto, puedes hacerte estas preguntas cuando ya te encuentres acostado y con las luces apagadas: ¿Qué he disfrutado hoy? ¿Cómo este día ha contribuido al logro de mis metas? ¿Qué he aprendido hoy? ¿Qué he dado hoy? ¿De qué puedo estar agradecido? Y dulces sueños…

14. Estimula tus sentidos.

Luz y colores… música… agua… olor a canela… brisa tocando tu piel. Estimular tus sentidos incrementa tu energía. Puede ser tan simple como prender una luz; o mejor aun, salir para permitir que el reflejo de la luz solar estimule tus ojos. Prueba escuchar una música que te inspire o tómate un vaso frío y refrescante de agua o jugo de frutas. Inspira un aroma estimulante o permítele a tu piel ser estimulada con sensaciones que te ayuden a elevar el nivel de alerta. En definitiva, cosas tan sencillas para despertar tus sentidos como echarte agua fría en la cara, pueden hacer una diferencia positiva en un momento en el cual sientes que tu energía va en picada.

15. ¡Hidrátate!

6 a 10 vasos al día es lo recomendado por los médicos. Deepak Chopra sugiere que cargues contigo en todo momento una botella de agua con el objetivo de tomar sorbos cada 20 a 30 minutos durante todo el día. Tu cuerpo está compuesto en un 70% de agua. No es sorpresa encontrar que depende de este preciado líquido para funcionar en excelentes condiciones. Cuando tu cerebro dispara la sensación de sed, ya es tarde: tu cuerpo está en proceso de deshidratación. Y cuando esto sucede, tu energía cae. No dependas de la señal de sed para ingerir agua. Más bien desarrolla el hábito de ingerir este líquido continuamente durante el día. Claro que irás más frecuentemente al baño, pero estarás limpiando tu organismo y manteniendo su nivel de energía.

16. Conéctate con la naturaleza.

La ciudad donde vivo, Caracas, está cercada en su lindero norte por unas hermosas montañas a las cuales se les conoce con el nombre de "El Ávila". Prácticamente desde cualquier punto de la ciudad puedes observar la majestuosidad de estos cerros. Al contemplar la verde silueta de sus picos en contraste con el azul intenso del cielo, inmediatamente mis pulmones se ensanchan para respirar profundamente y mi energía surge. Imagino que algo similar debe sucederte a ti cuando entras en contacto con la naturaleza, como por ejemplo al darte el regalo de observar y sentir un hermoso paisaje. La naturaleza proyecta una magia que penetra en ti, estimulando tus sentidos y llevándote a pensamientos con altas dosis de inspiración. Las olas rompiendo en la costa; las bandadas de pájaros surcando el cielo al atardecer; el rozar de la fresca brisa en tu rostro; el aroma de las flores; el cantar de los grillos; los hermosos colores naranja de las nubes cuando el sol baja.

¿Cuándo fue la última vez que realmente te conectaste con la naturaleza? ¿Qué estás esperando para repetirlo?

17. Toma tiempo para estar solo.

En ocasiones necesitas recuperar tu centro. ¿No es cierto? Me refiero a regalarte un momento para estar solo y asentar tu mente y emociones. Para reflexionar, dejarte sentir y reconectarte con lo que es más importante. O simplemente, para encontrar respuesta a preguntas acuciantes en la sabiduría del silencio. Me refiero a realmente estar contigo, no con el televisor y ni siquiera con un libro. Sólo con tus pensamientos y tu sentir. Del silencio surge lo que quieres decir. De la calma brota lo que has de hacer. Al estar quieto haces posible el reencuentro con tu ser. Para. Calla. Céntrate. Déjate estar, déjate ser. Es en el silencio cuando mejor puedes escuchar tu intuición; es en ese espacio que puedes reencontrar tu centro, tu norte, tu esencia, tu profundidad, tu poder.

Por tres minutos, deja de leer y permítete estar en silencio. Simplemente… Respira. Siente. Y desde el silencio… vuelve a surgir para actuar tu verdad.

18. Conéctate con la energía de otras personas.

Como dice mi amigo y excelente conferencista Eduardo Martí, hay personas que son desagüe, mientras otras son fuente. Desagüe son quienes al entrar en contacto contigo, te dejan con menos energía de la que tenías antes. Son personas demandantes, muchas veces negativas, cínicas. ¿Conoces a alguien así? Fuente son quienes te surten de nuevas energías. Son individuos por lo general positivos y entusiastas quienes además muestran un genuino interés por ti. Cuando sales de estar en su compañía, te sientes como con las pilas recargadas. Las personas con quienes te rodeas impactan tu energía. Cuida de quién te acompañas y particularmente, cuando sientas la necesidad de elevar tu vitalidad, busca a las que son fuente. Claro está, ellas estarán ahí para ti en la medida en que tú también seas más fuente que desagüe.

19. Logra una meta o cierra un ciclo importante.

Ayer por la noche estaba revisando mi lista de metas para la semana que está terminando. Comencé a marcar aquellos resultados que había conseguido generar durante la semana. Cada vez que reconocía el logro de una de mis metas, sentía que mi energía aumentaba. Es extraño, pero el sólo hecho de hacer la marca de "completado" pareciera disparar un chorro de endorfinas en nuestro cerebro. Tanto así, que a veces le agrego cosas a mi lista de resultados y acciones para mi día o semana que no tenía inicialmente, pero que ya he hecho. Con sólo marcarlo como completado, experimento una inyección psicológica de energía. Cuidado: ¡Completar tus metas puede llegar a ser adictivo!

20. Libérate de algo.

Tu energía puede estar siendo consumida por personas, situaciones o incluso metas que no están alineadas con tu visión de vida. Metas del tipo "yo debería". Asuntos o conversaciones pendientes. Eso que aun no has resuelto pero lo cual continúa saltando a tu memoria. Situaciones que no son como quieres pero has estado tolerando, a costa de tu propio bienestar. Ideas sobre proyectos o actividades que quieres realizar, pero sobre las cuales no has hecho nada todavía. Puede ser una memoria, un ciclo que permanece abierto, la idea para la cena de la próxima semana, lo que no te agrada de otro o el producto que estás por lanzar al mercado. Todo esto consume energía. Imagina que tu mente tiene 100 unidades de atención. Estas unidades representan tu capacidad de asignar una porción de tu energía mental para procesar o tan sólo recordar algo. En la medida en que esas unidades se dispersan al tener presente muchas cosas en tu cabeza, tu energía mental disminuye. Imagina el siguiente inventario mental:

• 20 unidades de atención asignadas a las cosas pendientes.

• 12 unidades atrapadas en los pensamientos sobre la conversación que aun no te has decidido tener.

• 14 unidades enfocadas en lo que estás tolerando de tu compañero y ante lo cual no has llegado a un acuerdo.

• 18 unidades encargándose de alimentar tu miedo ante el reto que estás por asumir, pensando en lo peor.

• 19 unidades ubicadas en procesos de pensamiento agotadores sobre cosas fuera de tu control.

• 3 unidades fijadas en el recuerdo del bombillo del pasillo que tienes por cambiar (por cierto, esto me recuerda que tengo que…)

¿Cuánto te queda? ¡Apenas 14 unidades de atención para dedicarle al disfrute de tu vida y el logro de tus metas! Suelta. Libérate. Identifica qué le está restando a tu energía y no te está agregando valor. Escríbelo. Decide. Actúa. Bota. Resuelve. Negocia. Olvida. Acepta. Al hacerlo recuperarás energía y aumentarás tu capacidad de enfocarla en lo que te permita lograr mayor satisfacción y productividad.

 

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