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sábado, 30 de enero de 2010

LA REGRESIÓN CURA LAS HERIDAS DEL ALMA

Brian Weiss  Psiquiatra y escritor.

Es presidente honorífico del Departamento de Psiquiatría del Hospital Mount Sinai, de Miami (E.E.U.U.).

En su participación en el III Fórum de la Excelencia, celebrado en Barcelona, Weiss nos habló de cómo las experiencias del pasado pueden servirnos de aprendizaje para gozar de un presente más feliz.

¿Qué son las regresiones?

Regresión significa ir atrás en el tiempo.  Cuando una persona está en un estado de relajación profunda o hipnosis, es más fácil llegar a la raíz, a la causa que origina el síntoma, independientemente de que el trauma se haya producido en la infancia, en el útero materno o en vidas pasadas.

¿Cómo puede ayudarnos?

El principal agente curativo es muy similar al del psicoanálisis y al de la psicoterapia tradicional. Retrocedemos hacia una memoria dramática y liberamos las emociones.  Cuando la persona recuerda el trauma, los síntomas mejoran. Entonces tiene lugar el cambio, y ni el terapeuta ni el paciente necesitan creer en la reencarnación para que funcione. Hay datos suficientes que confirman que los recuerdos y las vivencias de otras vidas son algo más que un producto de la imaginación.

¿Por qué no tenemos conciencia de esos recuerdos?

Muchas personas sí recuerdan esas memorias de manera espontánea, especialmente los niños.  El profesor Ian Stevenson, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia, investigó y publicó 2.000 casos de niños con memorias de vidas pasadas que fueron verificadas.  Eso sucede también con adultos, a veces los déja vu son recuerdos de vidas pasadas, pero los descartamos.

¿Las regresiones nos liberan del miedo a la muerte?

Si, la gente pierde el miedo porque experimentan lo que ocurre después de la muerte, y es una sensación agradable.  No me relatan vivencias negativas sino que me hablan de la luz, de la unión, del amor….

¿Algún paciente en regresión le ha hablado del infierno?

He trabajado con más de 4.000 pacientes y solo unos pocos me han relatado tales experiencias. Esas personas vivieron una situación en la que creían y sintieron que la merecían, pero no permanecieron allí durante mucho tiempo porque no era real.  A medida que su ilusión mental se desvanecía, aparecía el amor, la compasión, la luz,…nuestra verdadera esencia.

Entonces, ¿por qué volvemos a un mundo lleno de sufrimiento?

Porque aquí se produce un tipo de aprendizaje por el hecho de estar en cuerpos físicos.  En esta dimensión sentimos emociones, hacemos elecciones, sufrimos pérdidas, separaciones.  Es como ir a la escuela. Como adultos sabemos que hay que ir al colegio, pero el niño no quiere asistir porque está muy bien en casa.  Sin embargo, es así como nos educamos, como avanzamos y aprendemos.

…y es posible que debamos recuperar alguna “asignatura”.

Sí. Los hindúes o los budistas siempre han aceptado el concepto del karma, que quiere decir causa y efecto.  Todo lo que hacemos tiene consecuencias y, a veces, necesitamos compensar determinadas situaciones.  Así que si has sido cruel en otra vida, tu labor en esta es aprender a ser compasivo y amable.  Estamos aquí para aprender lecciones como la compasión, la no violencia, la paciencia…Todos conocemos estos valores, pero a veces nos toma muchas vidas aprenderlos.

¿Nos graduamos algún día?

Sí, finalmente un día acabamos nuestros estudios y no necesitamos regresar, seguimos evolucionando en otras dimensiones más elevadas.  Algunas personas escogen volver voluntariamente para ayudar a la humanidad, pero ya no están atrapadas en la ilusión de este mundo. Son personas sabias, maestros, cuya intensión es ayudarnos a crecer.

Usted también practica las proyecciones al futuro. ¿qué beneficios nos aporta hacerlo?

Si sabemos que nuestro futuro depende de las decisiones que tomamos ahora, nos haremos más conscientes de nuestras elecciones. Si escogemos ser compasivos, bondadosos y abrir nuestro corazón, nuestras vidas futuras serán más fáciles. No hay castigo, sólo hay lecciones, y nosotros escogemos lo rápido o lo lento y difícil que vamos a hacer el camino.

TRES PASOS PARA LA SANACIÓN

Soltar los miedos  Hay creencias, actitudes y miedos inconscientes que nos bloquean y nos impiden avanzar. La terapia regresiva permite que salgan a la superficie para que podamos enfrentarnos y, en consecuencia, resolverlos.

Cambiar valores  Según Weiss, necesitamos redefinir lo que significa para nosotros tener éxito en la vida. ¿Queremos dinero, fama, reconocimiento o ansiamos sentirnos bien interiormente, siguiendo los valores de nuestro corazón?

Conectar con el Alma  Nuestra alma forma parte de una energía global que lo abarca todo y a todos.  Por eso, según Brian Weiss, no estamos solos porque nunca estamos separados de ella.  Sentirlo así tiene unos profundos efectos sanadores.

miércoles, 27 de enero de 2010

Reencarnación y Karma

La mística de la reencarnación ha sido durante siglos objeto de fascinación para las mentes curiosas. Desde el origen del tiempo el hombre ha especulado con la posibilidad de que la vida sea un hilo continuo, de tal modo que los procesos del nacimiento y la muerte sólo sean fases que se mueven desde un nivel de existencia a otro. Toda vida es cambio y todo cambio es vida, pero la vida eterna es la que los antiguos maestros prometieron y dentro de este ámbito de la vida eterna todo cambia aunque nada cambie.

¿Cuál es la realidad de la existencia del hombre? ¿Acaso es su vida física, sus actos, los principios que defiende, o hay algo mucho más sutil que crea y recrea la vida humana? Nuestros sentidos pueden engañarnos fácilmente. Un hermoso diseño arquitectónico sólo es tan real como la idea que lo creó, porque en algún punto del tiempo y el espacio la estructura simbólica dejará de existir, aunque la idea que la creó continuará existiendo eternamente. El profeta Nostradamus escribió gran cantidad de páginas físicas, muchas de las cuales fueron quemadas o se perdieron. A pesar de todo, las ideas de esas páginas han sobrevivido. Tal es, pues, la substancia de la vida eterna.

La idea que tienes de ti mismo es tu yo real, no el yo tal como lo ven tus familiares, amigos y vecinos. El yo real no es tu cuerpo físico, por lo que no puedes aceptar que sus efectos finalicen en el límite de la piel.

EI tiempo no existía cuando tú no existías y el tiempo no existirá cuando tú dejes de existir. Pero parte de ti cambiará porque durante tu vida eterna pasarás por unas transformaciones interminables a medida que tu alma viaja hacia la perfección, tal como sucede con la oruga y la mariposa. Para una oruga, encerrarse en el capullo es la muerte, pero para la mariposa se trata simplemente de pasar de una forma física a otra, sin perder su propia y verdadera esencia en el proceso. En el antiguo Egipto, los cuerpos de las almas difuntas eran sepultados con sus posesiones más queridas, de modo que pudieran sentirse cómodas durante el largo viaje. Desde hace muchos años en la India los cuerpos se quemaban para que el alma pudiera elevarse sobre las cenizas hacia Brahma, entendiéndose que la caparazón física era sólo el templo en el que se aloja el alma. Parecen saber que el mismo pensamiento que fue capaz de crear tal templo, también lo será de crear nuevos templos a medida que el alma los necesite.

Se ha informado sobre la aparición de espíritus desde el principio de los tiempos, indiscriminadamente, en todas las naciones del globo. El hombre escucha voces, recibe mensajes, ve formas espirituales y, en algunos casos, incluso experimenta contactos con sus vidas anteriores.

La persona escéptica considerará que todo esto no es más que el producto de una mente desequilibrada, pero resulta que hay demasiadas ocasiones en que las pruebas sobre la existencia de otras formas de vida son tan substanciales que hasta la mente más crítica se ve obligada a detenerse y a hacerse preguntas. El proceso de la vida eterna se ve no sólo como plausible, sino de hecho como la única explicación lógica, precisamente allí donde fracasan todas las explicaciones científicas.

Sabemos que los bebés nacen con personalidades definidas, que ya exhiben como tales durante los primeros días pasados en el hospital. A menudo estas personalidades son muy distintas, despliegan características únicas y son inexplicablemente contrarias a la herencia que pudieran traer. En la India se han registrado numerosos casos de niños capaces de hablar dialectos extraños, distintos a los que les enseñaron sus propias familias.

De vez en cuando observamos casos de talentos innatos verdaderamente notables. Mozart por ejemplo, dio su primer concierto a la edad de cuatro años, superando en mucho cualquier clase de conocimientos musicales que hubiera podido obtener durante los primeros cuatro años de su vida. La única explicación posible sobre tan elevado desarrollo musical es que fuera el resultado de varias vidas y que alcanzara la cúspide de su expresión precisamente en esa encarnación.

Sería difícil explicar el talento de Miguel Angel si pensáramos que lo había obtenido sólo durante una vida, sin haber sabido anteriormente nada de arte.

Aquellos talentos naturales que uno posee sin necesidad de que nadie se los haya enseñado suelen ser cosas que uno ha ido elaborando antes de la encarnación actual.

Consideremos el caso de Edgar Cayce, nacido con el don natural de la clarividencia y la percepción extrasensorial. Cuando aún no era más que un jovencito, un día se suponía que debía estar leyendo un libro determinado como parte de las tareas a realizar en casa. No obstante, se durmió en el suelo, utilizando el libro a modo de almohada. Después de despertarle, su padre estuvo a punto de castigarlo por no haber hecho sus deberes, pero Cayce le dijo: «Sé todo lo que dice el libro. Sé de qué se trata.» Cuando su asombrado padre lo interrogó, el joven Cayce contestó todas las preguntas como si en realidad hubiera leído todo el libro en cuestión. ¿De dónde pudo proceder tanto talento?

En el terreno de las fobias que se resisten tenazmente a todas las formas de tratamiento psiquiátrico, descubrimos que la raíz de tal temor extremo se halla profundamente implantada en el alma, aunque ahora continúe sólo como un residuo, y a pesar de que el individuo ya ni siquiera recuerde conscientemente la razón de tales fobias. Todo lo que necesitaría experimentar para desatar fobias de ese tipo sería una forma de impresión sensorial que le recordara al subconsciente del individuo una encarnación pasada durante la cual pudo haber experimentado una razón adecuada capaz de explicar su temor actual. Enterrados en los recuerdos del alma se hallan los negativos de las imágenes de cada uno de los acontecimientos por los que ha pasado cada alma. Todo lo que se necesita son destellos de luz capaces de enfocar esos negativos, de tal modo que tengan la capacidad para afectar al individuo en su vida actual.

La psicología moderna, sin poseer una comprensión real de la reencarnación, intenta tratar a los pacientes que sufren de fobias por medio de un proceso que llaman «desensibilización». Confían en que, al desensibilizar al individuo, alcanzarán finalmente un estado de menor reacción ante los estímulos. Evidentemente, el precio a pagar es que el paciente se ve desensibilizado a todos los estímulos, en lugar de los pocos cuyo origen actual se encuentra en los negativos de su vida anterior.

Al comprender cómo reacciona un individuo ante el tiempo, obtenemos la primera clave de porqué son tan difíciles de superar los temores y las fobias. Resulta razonable esperar que un estilo de vida perpetuado como un hábito durante tres o cuatro encarnaciones, exija a los psicólogos de cuatro a cinco años de tratamiento antes de empezar a ver con cierta claridad.

En el deseo subconsciente de hallar una vida mejor, los individuos muestran una fuerte tendencia a comprimir el tiempo. En esencia, resulta que un problema crónico experimentado en una vida anterior, y que pudo haber durado treinta o cuarenta años, una vez surgido en la vida actual como un residuo que aparece estimulado por un acontecimiento o percepción, queda comprimido de tal modo que aquel lapso de experiencia tan prolongado resurge simbólicamente durante un período de vida relativamente corto. Se expande, entonces, de tal modo la emoción producida por estos mismos acontecimientos que la reacción a ellos es totalmente desproporcionada, y va mucho más allá de los estímulos psicológicamente observables de la vida corriente. Al mismo tiempo, los traumas agudos de las vidas pasadas tienden a ser tan dolorosos en la memoria del alma, que el individuo es capaz de acudir a todos los extremos imaginables con tal de evitar aquellas zonas o situaciones que él sabe inconscientemente que desatarán tales imágenes negativas. Así, por ejemplo, parece lógico pensar que una persona con pánico a las alturas haya sufrido en una vida anterior una caída mortal.

A partir de todos los casos con los que me he tenido que enfrentar, las indicaciones muestran que aquellas cualidades que, para bien o para mal, tienen una menor integración con el resto de la vida actual, no son más que residuos de una encarnación pasada. Piensa, por ejemplo, en todos aquellos aspectos sobre ti mismo acerca de los cuales no te haya sido posible encontrar respuesta. ¿Dónde encontrar esa respuesta?

La ley del karma:

El gran maestro Buda nos enseña: «Eres lo que piensas, habiéndote convertido en lo que pensaste». La Biblia nos dice: «No os engañéis, nadie se burla de Dios Según sea la siembra del hombre, así será su cosecha».

Todos los pensamientos que se tienen se imprimen en la substancia de la materia universal, donde se manifestarán en último término como un efecto en el mundo físico. A veces, el efecto puede producirse pocos momentos después del origen de la causa, por lo que nosotros tendremos la oportunidad de ver hasta qué punto se hallan imbricados el pensamiento y el efecto, tal como si arrojáramos una piedra a un lago y observáramos las ondas producidas. Pero en otras ocasiones los efectos se producen muchos años después de la causa y resulta mucho más difícil relacionar ambas cosas. Y, sin embargo, a una estación siempre sigue otra. El verano sigue a la primavera. El pie derecho siempre sigue al pie izquierdo. Un hombre nunca puede ir a ninguna parte sin venir de alguna parte.

Cada día es el resultado del día anterior, del mismo modo que hoy es el retoño del árbol del mañana. Cada pensamiento es el resultado del pensamiento que le precede, del mismo modo que cada vida es otro anillo concéntrico en el árbol de la vida eterna. Todo lo que se tiene que hacer en cada encarnación es encontrarse con uno mismo, hágase lo que se haga, váyase adonde se vaya, piénsese lo que se piense. Y toda experiencia vital está destinada a ayudarle a uno a refinar ese sí-mismo que evoluciona constantemente hacia una expresión cada vez más perfecta del alma.

El alma expande continuamente su consciencia a través de su experiencia, hasta que finalmente ya no tiene la menor necesidad de reencarnar en un cuerpo físico. Antes de nacer, el alma escoge las almas de quienes se convertirán en sus padres. Define la religión en la que vivirá. Selecciona el ambiente en el que nacerá y será educado, y en último término programa en yuxtaposición todas las experiencias de la vida por las que tiene que pasar, incluyendo cada uno de los callejones sin salida en los que entrará hasta descubrir el camino que conduce a la verdad.

A medida que los pasos dados por la vida se hacen más y más ligeros, lo mismo sucede con el peso kármico, Sin embargo, no se puede apresurar este proceso de encontrarse consigo mismo, porque si uno trata de avanzar en puntillas se pierde el equilibrio.

El hombre no hace más que buscar el camino de regreso a casa, y define su estado de felicidad por la seguridad experimentada al recorrer ese camino. Vaya donde vaya, el hombre siempre se dirige a casa (como el Hijo Pródigo) y sus lecciones kármicas son el mapa de ruta en el que se señalan las detenciones, obstáculos y rodeos que tiene que superar para llevar su alma al estado de perfección en que volverá a ser uno con el Espíritu Puro.

La vida bajo la Ley kármica:

El gran místico Yogananda explicaba la reencarnación y el karma con las siguientes palabras: «La vida es como una gran cadena en el océano de Dios. Cuando una porción de la cadena surge de las aguas, sólo se ve esa pequeña parte. El principio y el final permanecen ocultos. En esta encarnación sólo estás viendo un eslabón de la cadena de la vida, mientras el pasado y el futuro, siendo aun invisibles, permanecen en las profundidades de Dios, que sólo revela sus secretos a quienes se hallan sintonizados con él.»

Aunque la mayor parte de nosotros no poseemos recuerdos conscientes de nuestras vidas pasadas, no sólo estamos viviendo los efectos de todo lo que hemos causado en aquellas vidas, sino que son precisamente aquellas causas las que nos hacen nacer desiguales,

No debemos confundir la creencia de que «todos los hombres han sido creados iguales» con la de «todos los hombres nacen iguales». Sabemos perfectamente que un niño nacido con un defecto invalidante no tendrá el mismo estilo de vida ni disfrutará de las mismas oportunidades de otro niño nacido sin defectos. Un niño nacido en un ghetto no puede esperar tener las mismas experiencias que otro niño nacido en el campo. Sabemos que el concepto de que todos los hombres son creados iguales es correcto en la medida en la que se refiere al hombre como una entidad con alma en su creación original, en cambio, lo que este mismo hombre haga con dicha igualdad a partir del momento en que empiece a moverse en la vida, es algo que depende por completo de su libre albedrío. Naturalmente, aquello que haga con su voluntad determinará también los niveles de evolución que alcanzará su alma, así cómo y cuándo los alcanzará.

Dos individuos confrontados con los mismos acontecimientos o circunstancias se comportarán de modo diferente. Uno echará a correr huyendo del acontecimiento, mientras que el otro se enfrentará con él hasta el máximo de sus posibilidades. El primer individuo tendrá que volver a repetir la experiencia una y otra vez, mientras que el segundo se hallará preparado para avanzar hacia el aprendizaje de nuevas lecciones. A medida que transcurre el tiempo, no medido ya en meses y años sino en vidas enteras, el segundo individuo irá alcanzando niveles de evolución cada vez más elevados y con mayor rapidez, mientras que el primero se tendrá que enfrentar a las mismas lecciones kármicas, básicas y elementales, durante una eternidad de períodos de vida.

A pesar de que todos vivimos bajo la misma ley kármica, cada uno de nosotros se encuentra en un peldaño distinto de la escalera que conduce a la perfección. Cada peldaño es una fase de crecimiento diferente, pero siempre estará en consonancia con todos los peldaños ya subidos que nos han permitido llegar al nivel en el que estamos ahora. Cada uno de los peldaños dejados atrás es una encarnación pasada, y en cada vida que vivimos nos vamos asegurando que la estructura de la escalera que está bajo nosotros sea firme y sólida. Es muy arriesgado subir corriendo una escalera que temblequea; hay que esforzarse en los peldaños inferiores para dejarlos bien asegurados.

Martin Schulman

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sábado, 10 de octubre de 2009

¿Qué pasa cuando morimos?

 

ALGUNAS DE LAS FUENTES USADAS:

Silver Birch (Ortzen 1988, 1989, 1990, 1991), Arthur Findlay, White Eagle, Anthony Borgia, Lord Dowding, Sir William Crookes, Sir Oliver Lodge, Sir Arthur Conan Doyle, Leslie Flint, Ivan Cooke, George Meek, HP. Blavatsky, Dr. Carl Wickland, Sir William Crookes, Dr. Robert Crookall, Sir William Barrett, the Rev. C. Drayton Thomas, Geraldine Cummins, FWD Myers, Raymond Bayliss, Gary Williams, Arthur Ford, Johannes Greber, George Anderson, Charles Hapgood, Dr. Maurice Rawlings, Allan Kardec, Emmanuel, Joe Fisher, Dr. Ian Stevenson, Emmanuel Swedenborg, Martin Ebon, Robert James Lees, Ruth Montgomery, Stainton Moses, Ursula Roberts, Elisabeth Kübler-Ross, Jane Roberts, Helen Greaves, PMH Atwater y la asociación para la Investigación Científica de la vida póstuma.

Nos sentimos privilegiados en tener esta información. Lo que es absolutamente asombroso es la consistencia de la información sobre lo que nos pasa al morir, la que nos viene de muchas personas, de muchos países y durante muchos siglos.

El gran científico Dr. Robert Crookall, D.Sc. Ph.D., quien acometió el estudio sistemático de muchas de las fuentes anteriores y de cientos de otras comunicaciones de la vida póstuma publicó los resultados en su libro The Supreme Adventure (La Aventura Suprema) (1961).

Su trabajo es considerado 'científico' porque examina la evidencia concienzuda y objetivamente, es internamente coherente y provee hipótesis consistentes con el gran volumen de evidencia verdadera.

Crookall se maravilló de la consistencia de la evidencia que nos viene de todo el mundo. Las comunicaciones de todos los países, Brasil, Inglaterra, África del Sur, Tíbet, Europa, India y Australia son todas consistentes. Se maravilló al darse cuenta que eran idénticas a las creencias de los nativos de las Islas de Hawái, separados de otras civilizaciones durante años antes de su ‘descubrimiento’ por el capitán Cook en 1778. Maravillóse también de la consistencia de la evidencia proporcionada por la gente que ha tenido experiencias extra corporales y las comunicaciones de los mediums de alto nivel.

Crookall era miembro de la Confraternidad de Iglesias para los Estudios Psíquicos que aparecieron en Inglaterra para permitir a quienes tenían experiencias de naturaleza espiritual o psíquica que las compartieran y para examinarlas a la luz de las enseñanzas sobre la vida póstuma de las iglesias tradicionales . El prefacio de este libro fue escrito por un antiguo Presidente de la Corte Suprema de Justicia Británica quien concluyó que:

Es necesario que todo ministro de la tierra la use.

Mensajes vitales de la vida póstuma

Los mensajes vitales trasmitidos por las Más Altas Inteligencias transmitidas en diferentes países a nosotros los humanos de esta tierra en las últimas décadas REPETIDAMENTE nos informan, puesto en forma sucinta, que:

• Todos los humanos sobrevivimos a la muerte física, irrespectivamente de sus creencias.

• En el momento de la muerte tomamos nuestra mente con todas nuestras experiencias, nuestro character y nuestro cuerpo etéreo (el espíritu)—el que es un duplicado de nuestro cuerpo terrenal. Sale del cuerpo en el instante de la muerte y se conecta con él mediante un cordón plateado. La muerte ocurre solamente cuando el cordón plateado es separado del cuerpo físico. Silver Birch (Abedul Plateado) una muy alta inteligencia de la vida póstuma que ha trasmitido más de nueve libros, nos informa que en la vida póstuma el cuerpo etéreo y todo lo que nos rodea es tan sólido como nuestro mundo nos parece ahora.

• Inmediatamente después de la muerte física muchos sentirán la necesidad urgente de levantarse hacia arriba.

• El estado mental en el momento de la muerte es crucial. Algunos cruzan conscientemente y reconocen a los seres queridos que llegan a darles la bienvenida; otros están inconscientes y son llevados a un lugar de reposo especial.

• Aquellos que en la tierra están profundamente atrapados por fuertes adicciones — drogas, alcohol, juegos de azar, tabaco, o que tienen una indulgencia excesiva del sexo, pueden ser atrapados en el nivel astral tratando de satisfacerlas.

• En el instante de la muerte a algunas personas les resulta fácil separarse de su cuerpo físico. Otros necesitan que los ayuden activamente para la transición. Algunos muy materialistas tienen un cuerpo duplicado muy pesado y les será más difícil separarse de su cuerpo físico ya inservible.

Para continuar leyendo este artículo ir aquí: http://www.victorzammit.com/book/spanish/chapter27.htm

 

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Reencarnación

'Mientras mas ignorancia, mas dogmatismo. '

Sir William Ostler MD

Re-encarnar significa literalmente 'regresar a la carne.' Algunos teólogos Occidentales tratan de ridiculizar la idea de la reencarnación diciendo que uno puede regresar como un mosquito o una cucaracha. Pero no hay EVIDENCIA de que los seres humanos regresen como algo menos que humano como algunas sectas Orientales creen. La información transmitida por inteligencias superiores nos dice que los humanos que regresan a la tierra regresan solo como humanos. Ellos dicen que NO hay cruzamiento entre las especies y que las mas evolucionadas vibraciones humanas no pueden ser regresadas a especies menos evolucionadas.

La evidencia moderna sobre la reencarnación viene de la regresión a vidas pasadas, el recuerdo espontáneo de vidas pasadas, la transmisión de información desde la Vida Venidera (vida futura después de la muerte), la Teosofía, Edgar Cayce, y la reciente traducción de textos en Sánscrito. No obstante para mantener el énfasis científico de este libro nos concentraremos en la regresión a vidas pasadas y el recuerdo espontáneo de vidas pasadas.

Algunos que no aceptan la reencarnación argumentan que la evidencia puede ser explicada por la posesión o la influencia de espíritus. Esto pudiera ser así.

No es el propósito de este libro argumentar a favor o en contra de la reencarnación –simplemente queremos presentar una evidencia fascinante. Ya sea que se tome el punto de vista de la reencarnación o de la posesión de espíritus, la evidencia construye aun más fuertemente el caso por la vida venidera.

Regresiones a vidas pasadas

La regresión a vidas pasadas simplemente requiere poner persona bajo hipnosis y pedirle que regrese a través de su niñez a un tiempo antes de haber nacido. En muchos casos la persona comienza a hablar sobre su vida o vidas anteriores a la presente, acerca de su muerte previa y acerca de su tiempo entre las vidas incluyendo el tiempo de planeamiento de la vida presente.

Las razones principales porque al menos algunas de estas afirmaciones deben ser consideradas como evidencia son:

• La regresión frecuentemente conduce a la cura de una enfermedad física.

• En algunos casos la persona siendo regresada comienza a hablar en un idioma extranjero que no ha aprendido.

• En algunos casos la persona siendo regresada recuerda detalles con asombrosa exactitud que cuando se chequean pueden ser verificados por historiadores.

• La intensidad emocional de la experiencia es tal que convence muchos psiquiatras previamente escépticos quienes están acostumbrados a lidiar con la fantasía y con regresiones imaginarias.

• En algunos casos la alegada causa de muerte en una vida pasada inmediata se refleja en una marca de nacimiento en la vida presente.

Por los años 1950 la regresión a vidas pasadas era aceptada por doctores quienes previamente eran totalmente escépticos porque esta funcionaba. Como escribió el Dr Alexander Cannon:

Por años la teoría de la reencarnación era una pesadilla para mi y traté de hacer todo lo posible para desaprobarla....Sin embargo con el paso de los años sujeto tras sujeto me contaban la misma historia a pesar de diferentes y variadas creencias concientes. Ahora mucho más de mil casos han sido investigados y tengo que admitir que existe semejante cosa como la reencarnación (cita Fisher 1986: 65).

Para leer el artículo completo ingresar aqui: http://www.sociedadespiritistacubana.com/VidaVenidera_Cap24.html

 

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Edgard Cayce y la Reencarnación

Nace en Kentucky en 1877 y se manifiesta en él el don de la profecía en 1901, accidentalmente y bajo circunstancias por demás llamativas. A causa de un simple resfrío pierde la voz y comienza entonces un peregrinar por distintos médicos tratando de superar el molesto estado que lo obligaba a hablar apenas susurrando. Luego de un año de buscar una cura a su problema decide consultar a un conocido hipnotizador local. Y aquí viene lo sorprendente: en trance hipnótico, él mismo le indica al hipnotizador el estado de sus cuerdas vocales y el remedio. El terapeuta siguió sus instrucciones yCayce recuperó la voz.

A partir de allí adquiere la habilidad de dormirse a voluntad y hablar de temas que en estado conciente ignoraba. Esto incluía casos de personas que lo consultaban tanto en persona como por carta. Se recostaba en su sofá preferido entraba en trance y su esposa Gertrude formulaba las consultas y una secretaria tomaba nota taquigráfica de sus respuestas. Por lo general Cayce dormía un instante y luego con voz clara manifestaba "tener el cuerpo" y comenzaba a diagnosticar el caso del enfermo que le llevaba su caso.

Por más de 42 años, mediante este sistema entregó 20 millones de palabras emanadas, según sus propias explicaciones, de su propio inconsciente y de la memoria universal de la naturaleza. A partir de 1923 y debido a su gusto por la Metafísica, comienza a responder sobre temas como la vida y la muerte y la razón de la existencia humana.

Entre sus teorías postulaba que los sobrevivientes de la Atlántida habían guardado registros de toda la sabiduría de su civilización y la historia completa de la humanidad. Según vaticinó, estos registros serían hallados entre 1996 y 1998. Para nuestra época Cayce sostenía que luego del año 2.000, Jesucristo volvería a manifestarse al mundo en la era de Acuario, luego de un tormentoso período de catástrofes que obligarían a la humanidad a volver a vivir en comunión con la naturaleza y con Dios.

Edgar Cayce realizó su primera lectura en 1901, acerca de un problema de salud que le concernía personalmente. Luego dictó muchas más, pero el concepto de la reencarnación no apareció hasta 1923, en una sesión ejecutada para Arthur Lammers, impresor en Dayton, Ohio.

Conviene mencionar que una lectura había abordado la cuestión doce años antes; no obstante, la alusión se ignoró durante mucho tiempo, pues nadie en el entorno de Cayce conocía el concepto en aquel entonces. A fin de cuentas, la reencarnación fue el objeto de casi dos mil lecturas psíquicas, denominadas "lecturas de vida". Constituye el segundo gran tema evocado por Cayce en trance. Reencarnación y Karma

En esencia, ¿qué es la reencarnación?

Es la creencia de que cada uno de nosotros pasa por vidas sucesivas, con el propósito de crecer en espíritu y de recobrar la plena conciencia de su naturaleza divina. El punto de vista de Cayce excluye la metempsicosis o transmigración de las almas, según la cual los humanos pueden reencarnarse en forma animal. A la vez, provee un marco filosófico para el pasado, poniendo especial énfasis en la manera de asumir nuestra existencia actual: debemos vivir el momento presente, procurando desarrollarnos espiritualmente y ayudarnos los unos a los otros. Las lecturas enseñan que el recorrido que hemos efectuado nos ha traído al punto en que nos encontramos.

Sin embargo, lo esencial no es quiénes hemos sido o qué hemos hecho antes, sino cómo reaccionamos frente a las oportunidades y a las pruebas que surgen ahora mismo, dondequiera que nos hallemos. En efecto, nuestras elecciones y conducta del momento, provenientes de nuestro libre albedrío, son las que realmente importan. La perspectiva de Cayce, para nada fatalista, abre horizontes casi ilimitados.

En las lecturas, Cayce señaló también el peligro de comprender incorrectamente la reencarnación. Indicó que ciertas teorías alteraban su verdadero significado. En particular, todas las que no reconocían la libre voluntad creaban lo que llamó "un monstruo kármico", es decir una idea errónea que no tomaba en cuenta los hechos auténticos, ni la estrecha conexión existente entre el karma, el libre albedrío, el destino y la gracia. Aún hoy en día, mucha gente interpreta, de manera equivocada, la reencarnación como un eslabonamiento o una concatenación ineluctable de experiencias y de relaciones que nos impone nuestro karma.

Si así fuera, nuestras decisiones anteriores nos obligarían a seguir una trayectoria marcada con acontecimientos específicos, y nuestro porvenir ya estaría fijado. Esta visión difiere totalmente de la de Cayce, pues las lecturas destacan que el pasado no proporciona sino una coyuntura posible o probable. Muestran que, lejos de ser meros espectadores, a veces reticentes, desempeñamos un papel dinámico en el desenvolvimiento de nuestra propia existencia.

La palabra "karma" es un término sánscrito que significa "obra, hecho o acto". A menudo se le da el sentido de "causa y efecto". Las lecturas concuerdan con esta acepción, pero añaden la noción filosófica inédita y exclusiva de que el karma puede definirse como una memoria. Por ende, no se trata de una "deuda" que tenemos que pagar conforme a algún criterio universal, ni de una serie de experiencias determinadas por nuestras previas acciones, buenas o malas.

El karma es sólo una memoria, una fuente de información que incluye elementos ‘positivos’ y otros aparentemente ‘negativos’, en la cual el subconsciente busca los datos que utiliza en el presente. Esto explica, por ejemplo, las afinidades o las animosidades espontáneas que sentimos por ciertas personas.

Aunque esa memoria subconsciente se refleja en nuestra fisonomía e influye en nuestros pensamientos, reacciones y decisiones, siempre podemos recurrir al libre albedrío para orientar nuestra vida.

Las lecturas de Cayce mencionan que cuando fallecemos, no nos reencarnamos de inmediato. Puesto que lo que llamamos subconsciente en el plano físico viene a ser nuestro consciente en el más allá, el alma recapitula todo lo que ha atravesado y escoge, entre las lecciones que debe aprender, las que se siente capaz de asumir ahora a fin de seguir su evolución. Entonces aguarda el momento propicio para renacer en la tierra.

Ordinariamente, elige un entorno que ha conocido antes. En cada nueva vida, opta por un cuerpo masculino o femenino, según el objetivo de su encarnación. Además, selecciona el ámbito y las condiciones (padres, familia, lugar, época, etc.) que le permitirán perfeccionarse y cumplir con lo que espera realizar.

Sin embargo, sus experiencias dependerán de la forma en que emplee su libre albedrío dentro de ese contexto.

En efecto, podemos considerar nuestras tribulaciones como obstáculos e impedimentos o, por el contrario, transformarlas en situaciones beneficiosas, en oportunidades de elevar nuestro nivel de conciencia. El proceso de reencarnación continúa hasta que logremos personificar el amor universal en el mundo y expresar nuestra esencia divina en todos los aspectos de la vida terrenal.

Conviene notar que talentos y cualidades nunca se pierden, de modo que las facultades cultivadas en cada encarnación se suman al capital del futuro. Por ejemplo, el don de los niños prodigios es el resurgimiento de un talento ejercitado en una o varias existencias previas. Asimismo, un excelente profesor de literatura podría haber sido escritor, historiador y copista en vidas anteriores. De hecho, nuestras aptitudes se manifiestan en función del motivo de nuestra encarnación actual.

Las lecturas revelan que el karma no se instaura entre los individuos, sino únicamente con uno mismo. En otras palabras, "uno siempre se enfrenta a sí mismo". En consecuencia, el curso de nuestra existencia se basa en las decisiones que tomamos a fin de responder a la coyuntura que nosotros mismos hemos suscitado.

No obstante, la noción más difícil de entender es que, en general, se nos brinda la posibilidad de resolver nuestros propios problemas kármicos a través de nuestras interacciones con los demás. Por esta razón, en lugar de aceptar la plena responsabilidad de nuestros fracasos y decepciones, tendemos a imputárselos a otros.

Así nuestro karma nos es personal, pero nos sentimos constantemente atraídos por la gente o los grupos que nos ofrecen ocasiones favorables de asumirlo. De manera similar, ellos se acercan a nosotros en su recorrido individual para satisfacer su memoria kármica. Por lo tanto, nuestras relaciones con los demás nos permiten enfrentarnos a nosotros mismos y vivir sucesos que nos enseñan y nos ayudan a avanzar en el sendero espiritual.

Con frecuencia, los episodios vividos en grupo reaparecen, en encarnaciones posteriores, como vínculos familiares, profesionales, culturales o étnicos. Las lecturas subrayan que nunca nos encontramos con alguien accidentalmente, porque las coincidencias no existen. Del mismo modo, no experimentamos de entrada una profunda simpatía o antipatía sino hacia personas que hemos conocido antes.

Debemos atenernos a las consecuencias de nuestras decisiones y actitudes previas, ya que cosechamos inevitablemente lo que hemos sembrado. La Biblia dice: "Todo lo que sembrare un hombre, eso mismo cosechará." Los adeptos de la reencarnación suelen afirmar: "Atraemos lo que es semejante a nosotros." Esto implica que, algún día, tendremos experiencias análogas a las que nuestras elecciones han producido en la vida de otros.

A diferencia de las doctrinas fatalistas que nos reservan una suerte inmutable, la teoría de Cayce asevera que somos dueños de nuestro destino.

En efecto, podemos controlar nuestros pensamientos, palabras y acciones, y escoger nuestro comportamiento ante las circunstancias que nosotros mismos hemos engendrado. Comprendamos que todo lo que acontece en nuestra existencia es el fruto de nuestra propia creación, y que nuestras tribulaciones siempre contribuyen a nuestro desarrollo cuando las consideramos como oportunidades de corregir los errores del pasado o de adquirir sabiduría y entendimiento.

Descubrir por qué nos hallamos en una u otra situación no es necesariamente fundamental: lo primordial es cómo nos disponemos a hacerle frente, pues de nuestras reacciones nacen nuestras experiencias futuras. Así, dos personas podrán adoptar una actitud muy distinta en casos comparables, por ejemplo con respecto a la pérdida de un empleo.

Mientras que una se angustiará y amargará, la otra verá una ocasión inesperada de reconstruir su vida y de dedicarse a alguna actividad que le apasiona desde hace mucho tiempo.

La reencarnación es un concepto que figura en las grandes religiones del mundo y no se limita a las filosofías orientales.

Profesa la tolerancia y la compasión, contesta numerosos interrogantes y da sentido hasta a los más mínimos aspectos de la existencia. Algunos la encuentran provechosa, otros controversial. De cualquier forma, lo que los demás opinan no es pertinente. Los adeptos serios saben que todos hemos experimentado varios ámbitos, condiciones y circunstancias en el transcurso de nuestras vidas sucesivas.

Ellos se sirven de la reencarnación, no para detenerse en el pasado o enorgullecerse de quizás haber gozado de notoriedad anteriormente, sino para crecer en espíritu y contribuir a mejorar el mundo en el que vivimos.

Cayce ilustra esta idea en la siguiente lectura:

"Determine por qué razón está buscando esa información. Si es a fin de oír que ha vivido, fallecido, y sido enterrado al pie del cerezo al fondo del jardín de su abuela, ¡esto no le hará un mejor vecino, ciudadano o padre!

En cambio, si es para saber que ha pronunciado palabras hirientes, de lo cual se ha sentido culpable, y que ahora puede redimirse actuando de manera justa, ¡entonces sí, vale la pena!"

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domingo, 15 de marzo de 2009

INMORTALIDAD

 

Por José Schlosser

De su libro “Cosmos e Inmortalidad”

Hemos dedicado los Trazados anteriores al Macrocosmos. Dediquémonos ahora al Microcosmos y veamos lo que hay dentro de ese Todo representado por una esfera cósmica.

¿DE QUÉ ESTÁ COMPUESTO EL UNIVERSO?

Aristóteles creía que el Universo estaba formado por materia y por fuerzas: agua y tierra, que tendían a bajar; fuego y aire, que tendían a subir. Agregaba que la materia era divisible ¿En qué partes? El no lo sabía. Demócrito usó por primera vez la palabra ATOMO (indivisible) y sostuvo que al llegar a él, la materia ya no era divisible. Recién en 1911 Rutherford demostró que el átomo estaba formado por un núcleo positivo y electrones que giran a su alrededor. En 1932 Chadwik descubrió que el núcleo positivo lo forman protones positivos y neutrones sin carga. En 1969 Murray Gell-Mann nos dijo que los protones y neutrones los formaban partículas más pequeñas, los QUARKS. (1996: Investigadores del Laboratorio Fermi, Illinois, USA, creen haber encontrado en su Acelerador de Partículas, unidades "sub-quárkicas". Esta podría ser una nueva revolución en las teorías referentes al origen de la materia en el Universo).

Hoy, la Hipótesis Cuántica, la Teoría de la Incertidumbre y la combinación de ambas en las Teorías de la Mecánica Cuántica, nos llevan a la conclusión de que el mundo ya no se puede describir como una combinación de partículas y ondas, sino que ambas son de la misma naturaleza. Es más: en los últimos, años la física tiende a formalizan a los "quarks", a identificarlos con cuerdas virtuales, a través de las cuales pasa la vibración, las ondas de la energía, esencia tanto de la materia como de las fuerzas interactuantes. Todo en el Universo se reduciría a ondas y si se conoce el estado de una onda en un instante determinado, podremos predecir su comportamiento en cualquier otro instante. Dirac por su parte llevó a la ciencia a concluir que cada partícula tiene su antipartícula con la que puede aniquilarse. Volvamos a una imagen del Universo formada por implosiones y explosiones sucesivas, en un ciclo esférico perenne.

LA ESFERA DE UN SOLO POLO

La propuesta original que aquí hago es la de que, en el punto de la esfera cósmica donde se ubica el BIG BANG pudo haber habido un instante en el que los "quarks" se unieran con los "antiquarks" y se anularan mutuamente, como si se tratara de valores eléctricos negativos y positivos cuyas sumas se compensan y neutralizan. Debería haber pues un instante de Nada, que coincide con el principio del Todo. Y si así fuera, la conclusión de mi propuesta lleva a corregir la imagen de la esfera cósmica con dos polos, uno el BIG BANG y el otro el BIG CRUNCH, para visualizarla como una esfera con un solo polo ambivalente en el que coexistirían ambos fenómenos, el BIG BANG junto con el BIG CRUNCH. (Ver carta a Hawking 1 y luego la ilustración siguiente.)

1 CARTA A STEPHEN W. HAWKING

Prof. Stephen W.Hawking Cátedra de Matemáticas "Lucasian" Universidad de Cambridge Gran Bretaña

Ramat Gan, 2. de febrero de 1992

De mi mayor consideración: Soy un uruguayo, hay ciudadano israelí, dedicado al estudio de temas humanísticos. Sin embargo, para esbozar una teoría personal sobre La existencia de Dios y La inmortalidad del alma con base científica, tuve el placer intelectual de estudiar a fonda su libro "A BRIEF HISTORY OF TIME".

El hecho de que el mundo entero lo haya alabado no me impide transmitirle mi modesto agradecimiento por haber abierto mi mente a un mundo desconocido y apasionante. Pero mi interés aquí no es sólo reconocer su genio, sino además atreverme a agregar una propuesta original, que entiendo soluciona las contradicciones existentes en La Teoría Cuántica de La Gravedad, aplicada al origen del Universo: Ud. explica que La solución es considerar La ecuación Espacio-Tiempo como una esfera en La que no existirían fronteras y por lo tanto tampoco singularidades. Tanto en el Polo Norte, - donde Ud. ubica el Big Bang, - como en el Polo Sur, - donde Ud. ubica el Big Crunch, - las leyes generales subsistirían.

He tenido el gran atrevimiento de pensar que encontré una contradicción en esta Teoría: Después de producido el Big Bang, el Universo comienza a expandirse. ¿Hasta dónde? Siguiendo su representación gráfica, La expansión podría llegar hasta el Ecuador, pues de allí en adelante comenzaría a contraerse, - ordenadamente, - hasta llegar finalmente al Big Crunch, ubicado gráficamente en el Polo Sur.

¿Pero qué pasa en este caso con la FLECHA DEL TIEMPO? Ella, por definición, siempre debe apuntar al futuro. Pero en esta representación esférica, al llegar al Ecuador, - y comenzar el proceso de implosión, - la Flecha Cosmológica y La Flecha Termodinámica, deben invertirse, cambiar de sentido. Porque su sentido hacia abajo sólo se justifica mientras haya expansión, mientras aumente la entropía y el desorden. Ud. dice que ello no es necesariamente así, porque la existencia de seres inteligentes sólo es posible en la fase expansiva, según el Principio Antrópico débil. Pero lo invito a pensar en otra posibilidad. Propongamos que el Big Bang y el Big Crunch coinciden, coexisten en el mismo punto de la esfera, en el Polo Norte. En ese caso, La etapa contractiva no comenzaría en el Ecuador, sino en el Polo Sur. Par lo tanto, las Flechas Termodinámica, Psicológica y Cosmológica no deberían invertirse: seguirían una Iínea recta geodésica, que circunvalaría

La esfera, sin cambiar de sentido. Naturalmente, al pasar por el Polo Sur, comenzaría a apuntar hacia arriba, pero sin haberse invertido. Esto nos liberaría de la necesidad de aplicar los Principios Antrópicos, tanto el débil como el fuerte.

Con su eliminación, también dejaría de existir la limitación que ello nos impone, de pensar en el Universo como función del Hombre. Los Principios Antrópicos consideran al Hombre como factor condicionante. Si los eliminamos, - y mi atrevida Teoría lo permite, - el Hombre sería una consecuencia y no un generador. Y con ello nuestra mente podría concebir al Universo en su infinita proporción, sin limitarlo o condicionarlo a la existencia de Seres Inteligentes. Finalmente: ¿como es que el Big Bang y el Big Crunch coexistirían en un mismo punto de la esfera? Mi propuesta es la siguiente: en el punto de la esfera cósmica donde se ubica el Big Bang, - el superior, - pudo haber habido un instante en el que los quarks se unieran con los "anti-quarks" y se anularan mutuamente, como si se tratara de valores eléctricos positivos y negativos, cuyas sumas se compensan y neutralizan. Debería haber allí pues, un instante de Nada, coincidente con el principio del Todo. Y así se daría en la esfera un solo punto.

Y con ese punto único se explicaría como dentro de la Nada, en el cual ya esta inmerso el Todo, se mantiene existente el Principio Universal. Es mas: este punto de Todo-Nada es perenne y sigue manteniéndose en todo el proceso de expansión y contracción sucesivas. ¿Cómo? Porque la suma total de la energía del Universo es siempre cero. Expliquémonos: la materia, formada por partículas reales, tiene energía positiva. Pero cada quark real, - aquellos que forman la materia real, - esta atrayéndose a sí mismo, por su gravedad intrínseca. Este campo gravitatorio tiene energía negativa, de igual intensidad que la energía positiva que forma la materia. Ambas energías se igualan pues permanentemente y esto es lo que constituye en definitiva el Gran Principio Universal, el Gran Equilibrio del Todo. Hasta aquí mis modestas lucubraciones. Si ellas tienen algún interés para usted, todo mi propósito esta cumplido.

Reciba Ud. las expresiones de mi admiración por su persona y por su genio científico.

Atte.

José Schlosser

Esta hipótesis permitiría explicar cómo dentro de la Nada, en la cual ya está inmerso el Todo, se mantiene existente el Principio del Universo. También permitiría solucionar el problema que plantea la coordinación de la imagen del Universo esférico con la FLECHA TERMODINAMICA DEL TIEMPO: Si aceptamos la esfera con dos polos, desde el momento del BIG BANG el Universo comienza a expandirse y la flecha sigue la dirección de esa expansión. Pero ello solo es posible hasta el ecuador, porque allí el universo debería comenzar a contraerse y en consecuencia la flecha debería cambiar de sentido. Al aceptarse mi propuesta, la flecha no cambia de sentido al llegar al polo sur, sino que al seguir la línea recta geodésica y pasar por ese punto, sigue el mismo sentido, solo que por el lado contrario de la esfera, lo que regulariza el proceso del Universo, al seguirse cumpliendo las Leyes de la Termodinámica.

EL UNIVERSO ES CERO

Pero no sólo en ese instante crucial del Todo y Nada ocurre que la suma total de energía del Universo es "0". Esto, aunque difícil de imaginar, es el resultado permanente de la interacción entre las fuerzas universales? ¿Cómo? Porque la materia, formada por partículas reales, tiene energía positiva. Pero cada Quark real, de aquellos que forman la materia real, está atrayéndose a sí mismo, por su gravedad intrínseca. Este campo gravitatorio tiene energía negativa de igual intensidad que la energía positiva que forma la materia. Por lo tanto, aún hoy existimos en un Todo que es Nada, como consecuencia del equilibrio entre partículas y antipartículas.

¿CÓMO ES QUE SIN EMBARGO EXISTIMOS EN UN TODO?

¿Cómo se desarrolla el Universo? El desarrollo se explica pon un principio matemático:

2 × 0 = 0 también -2 × 0 = 0

En consecuencia, partiendo de esa Nada, puede comenzar a multiplicarse la materia y por lo tanto también la gravedad negativa, sin violar la ley de la conservación de la energía: al duplicarse la materia, por expansión del Universo, también se duplica la energía gravitatoria negativa, por lo que la suma de energía total sigue siendo 0.

Algo para meditar al respecto: 1. - Si aceptamos la teoría de que la energía total del Universo es cero. 2. - Si nosotros somos parte de ese Universo y por lo tanto somos la suma de materia y energía. 3. - ¿Somos pues nada? ¿Somos una ilusión? ¿Somos una ilusión dentro de una total ilusión?

Ahora, volvamos a la Esfera Total. Si el Todo es en sí mismo el G:.A:.D:.U:., todopoderoso, infinito, esencial, ¿qué es lo que subsiste en ese instante de cero absoluto, cuando coinciden el fin del CRUNCH y el principio del BANG? Sólo puede existir una Voluntad de crear, un instinto genético, una vibración espiritual cuya potencia se traducirá finalmente en luz y esta a su vez en materia, tal como lo idealizamos antes.

Actualización para relacionar este material con el Acelerador de Partículas:

¿Los sabios que construyeron y ahora manejan el LHC están sustituyendo esa “Voluntad de Crear”? La escalada por hacerlo comenzó por la clonación, constituida hoy en la más sencilla de las operaciones de laboratorio: su conversión en hechos seguramente ya se está practicando en algún sofisticado y neo-alquímico recinto escondido del conocimiento público. Nuestra pasión por conocer la verdad sobre el origen de la materia sólo será legítima si con los secretos que descubramos seamos capaces de erradicar del mundo parte del dolor, la miseria, y los esquizofrénicos intentos de dominio del hombre por el hombre.

¿CUÁL ES EL LUGAR DEL HOMBRE DENTRO DEL TODO AUTOSUFICIENTE? 

Lo maravilloso del Universo es que sus valores de materia y energía, parecen haber sido ajustados sutilmente para hacen posible el desarrollo de la vida y dentro de la misma para la existencia del hombre. ¿Podemos concluir de aquí que el hálito genético inicial tuvo objetivos ya fijados desde el momento de la creación? Mi respuesta personal es que sí, porque los hechos en la naturaleza, en el Universo, no ocurren en forma arbitraria, sino que reflejan un orden ("Dios no juega a los dados", dijo Einstein). No es aceptable que el objetivo no exista si se fijaron leyes inmutables y ordenadas que conducen al mismo. Por lo tanto el objetivo existe, el Gran Plan funciona y el Hálito Inicial es su única explicación.

¿POR QUÉ EL UNIVERSO ES COMO LO VEMOS?

Hay un principio fisico-filosófico, llamado el de la Antropía, que nos permite dar una respuesta: vemos al Universo en la forma que es porque nosotros existimos. Si no existiéramos, no lo veríamos. Y si el Universo fuera distinto, nosotros no existiríamos tal como somos hoy. Par lo tanto, el hombre es a la vez parte del proceso y objetivo del mismo.

ENTONCES ¿HAY RELACIÓN ENTRE EL GRAN HÁLITO INICIAL Y EL HOMBRE TAL COMO EXISTE?

Si volvemos a la referencia de que el TODO/NADA original contenía en Sí mismo materia y antimateria. Si aceptamos también que de allí surgió el Universo evolucionado y dentro de él, nosotros. Entonces deberemos concluir que en nosotros existe parte de ese TODO/NADA original, pues todo lo que se formó a partir de él, es autogenerado. Ahora bien: vimos que en el TODO/NADA hubo materia y energía. Entonces, también nosotros estamos formados par iguales componentes. Por lo tanto nuestro cuerpo es materia cósmica y nuestro espíritu es fuerza original.  

PERO EL HOMBRE ES MORTAL ¿QUÉ PASA CON ÉL (materia + espíritu) AL MORIR SU CUERPO?

El cuerpo está formado por moléculas de CHON, - carbono, hidrogeno, oxigeno y nitrógeno. En su origen ellas formaron células, cuya aptitud era dominar el entorno: hace 3000 millones

de años éramos microorganismos esparcidos pon el mar. Un real paraíso donde un día esos microorganismos aprendieron a usar la energía solar, la verdadera manzana de la sabiduría. Y hace 500 mil años aparecieron los primeros peces. Y hace solo 100 mil años apareció el hombre, un joven recién llegado a la vida cósmica. Y el cuerpo de ese hombre, al morir, se transforma, y la materia de sus células pasan a formar parte del gran proceso de constante evolución que sufre la materia. No desaparece. De esta materia estamos formados. Vimos antes que toda materia en la naturaleza logra su equilibrio existencial mediante la fuerza compensadora. Si el hombre es materia más espíritu, y la materia subsiste, el espíritu tampoco puede desaparecer, porque debe guardarse el equilibrio. Y entonces, se nos plantea el gran interrogante.

¿ES POSIBLE QUE EL ESPÍRITU CONSERVE SU IDENTIDAD?

Otra vez, mi respuesta personal: si, basándonos en la Teoría del Espín y en el Principio de la exclusión de Pauli: El Espín es una propiedad de las partículas, - ya sean estas quarks o cuerdas, - por cuya propiedad cada partícula adquiere su identidad. En forma muy burda: hay partículas que tienen Espín 1/2 y se identifican, se ven, se presentan como la materia del Universo. Y hay partículas con Espín 0, 1 y 2, que son las que se manifiestan como fuerzas. Las partículas con Espín 1/2, materia, se atienen al Principio de Exclusión, por el cual no pueden tener la misma posición y la misma velocidad en el espacio y en el tiempo. Es por eso que la materia no se colapsa, no forma una sopa densa más a menos uniforme. Pero las partículas con Espín 1, 2 o 0, no se ciñen a este principio: en realidad no ocupan ninguna posición en el espacio, porque su función es la de interaccionar, como fuerzas, entre las partículas 1/2. Par lo tanto sus posibilidades de individualizarse, de poseer una individualidad, una singularidad, son infinitas, porque al no acupar ningún lugar en el espacio, coexisten con todas las demás. En consecuencia también el espíritu que estas partículas de fuerza componen, es individual y único.

Mi propuesta, pues, es la de aceptar que el espíritu de cada hambre es imperecedera y subsiste en el espacio y en el tiempo eternamente. ¿Que quizá encuentre su ubicación en otro cuerpo? ¿Que algún día alcanzaremos el método para recibir señales de su existencia? ¿Que hasta nos sea posible algún tipo de comunicación con él? Son preguntas que a nuestro nivel actual de conocimientos no podemos responder. En esta etapa, a mí mesatisface la conclusión básica de la permanencia del espíritu. Y la de que la vida del hombre es un largo camino de perfección, en el que todo lo que haga para enriquecer ese espíritu le agregará fuerza y brillo en su existencia eterna.

Con esta seguridad y la paz que ella me brinda; con la fe de formar parte de un Todo maravilloso, equilibrado, luminoso y perfecto como el Espíritu Divino del cual ese Todo se informa, concluyo esta especulación, que espero aporte material a nuestras meditaciones.

lunes, 3 de noviembre de 2008

ORÍGENES DE LA CREENCIA EN LA REENCARNACIÓN

Escribe el Dr. Antonio LAS HERAS

La reencarnación, palingenesia o metempsicosis es la creencia de que tras fallecer hay “algo” de la persona que subsiste en otra esfera imperceptible – el Más Allá – con la características especialísima de que ese “algo” mantiene consciencia de quien hubo sido durante la vida terrena.

Ideas reencarnacionistas se encuentran ya en la más antigua Tradición Hermética que afirma la existencia de un principio perenne e individualizado que habita y anima al cuerpo humano y que, ocurrida la muerte, transcurre un tiempo indefinido en el Más Allá, hasta encontrar un nuevo cuerpo conveniente, reencarnando en éste.

Para todas las escuela iniciáticas, esotéricas y de sabiduría, la reencarnación es un hecho cierto y comprobado, siendo, por lo demás, la causa primera por la cual cada persona durante su tránsito terreno debe procurar mejorar en sus facetas espirituales e intelectuales en vista a un crecimiento trascendente que lo ligue – de manera definitiva y trasmutadora – con el plan del trazado por el Gran Arquitecto del Universo.

La reencarnación es una de las creencias más antiguas. Forma parte del hinduismo, el budismo y otras filosofías orientales. En Occidente, la reencarnación tuvo adeptos entre algunos filósofos griegos. En nuestros tiempos se encuentra entre las enseñanzas de las sociedades teosóficas, los gurús indios, los psíquicos y el movimiento de la Nueva Era por el cual se han importado muchas creencias orientales, casi nunca comprometiéndose a serios cambios de vida, sino como algo que está de moda.

Las más antiguas civilizaciones como la sumeria, egipcia, china y persa, la conocieron en profundidad, pero esos saberes quedaban restringidos a los iniciados. Es por ello que los cultores de la historia oficial prejuzgan suponiendo que no creían en la reencarnación. Lo cual es absolutamente falso puesto que los sacerdotes dedicaban sus días a progresar espiritualmente y desentrañar lo más que les fuera posible las leyes universales, a efectos de estar preparados para una futura vida mejor. El enorme esfuerzo que dedicaron a la edificación de pirámides, tumbas y demás construcciones funerarias, no demuestra en absoluto que creyeran en una sola existencia terrestre. Puesto que dichos monumentos tuvieron otras finalidades y nunca fueron tumbas. Así sucede con las pirámides de Kheops, Kefren y Micerino, en las que, si bien jamás fue hallado un esqueleto humano o una momia, los egiptólogos ortodoxos siguen insistiendo en que fueron tumbas. En verdad son monumentos a la sabiduría científica y esotérica.

Cuando apareció el Budismo en la India, en el siglo V a. J., adoptó la creencia en la reencarnación. Y por él se extendió en la China, Japón, el Tíbet, y más tarde en Grecia y Roma. Y así, penetró también en otras religiones, que la asumieron entre los elementos básicos de su fe. La primera vez que aparece la idea de la reencarnación es en la India, en el siglo VII a. J.

Si rastreamos el tema de la reencarnación, que en una de sus definiciones es que el alma de una persona muerta sea transferida al cuerpo de otro ser, no aparece en ninguna de las fuentes básicas del judaísmo. Recién el "Zohar" y la mística cabalística proveen al judaísmo de una idea tal como la reencarnación. El judaísmo jamás aceptó la idea de una reencarnación. Así en el Salmo 29 leemos: “Señor, no me mires con enojo, para que pueda alegrarme, antes de que me vaya y ya no exista más” (v.14). Y el Libro de la Sabiduría, dice: “El hombre, en su maldad, puede quitar la vida, es cierto; pero no puede hacer volver al espíritu que se fue, ni liberar el alma arrebatada por la muerte’’ (16,14).

Fue recién en el año 200 a. J. cuando entró en el pueblo judío la fe en la resurrección, y quedó definitivamente descartada la posibilidad de la reencarnación. Algunos eruditos creen encontrar el origen de estas ideas fuera del judaísmo, quizás en las religiones extremo orientales, que de algún modo llegaron a influir y ser parte de las creencias de reducidos grupos de judíos..El cristianismo, nacido del judaísmo mismo, es igualmente resurreccionista y no acepta la reencarnación.

El cuerpo más abundante de evidencia que apoya la doctrina de la reencarnación ha sido reunido por el doctor Ian Stevenson, médico psiquiatra y parapsicólogo de la Universidad de Virginia, que desde los años sesenta del Siglo XX, se dedicó a indagar en casos de presunta “memoria extracerebral” atribuible a presuntas reencarnaciones. Y así como una imagen vale por mil palabras, un relato extraído de las publicaciones hechas por Stevenson nos eximirá de mayores aclaraciones.

El caso que hemos elegido es el de Indika Guneratne, un niño di Sri Lanka – allá donde decidió radicarse Arthur Clarke – nacido en 1962 y que Stevenson comenzó a estudiar seis años después.

Indika por primera vez comenzó a hablar cuando tenía unos dos años y uno o dos años después empezó a describir una supuesta vida anterior en la que había sido un acaudalado residente de Matara, ciudad en la costa sur de Sri Lanka. Entre sus recuerdos se encontraban las características de la suntuosa mansión en que había residido, el auto Mercedes Benz que poseía como así también algunos de sus objetos preferidos y los elefantes que eran de su propiedad. Y otros datos muy precisos, como que el nombre de su chofer había sido Premdasa.

El padre de Indika, G. D. Guneratne, indagó en las declaraciones de su hijo descubriendo que un hombre de esas condiciones realmente había vivido en la ciudad indicada por su hijo. Pero no llevó adelante ninguna investigación más; esto sí le cupo a Stevenson.

Así pudo determinar que se trataba de K. G. J. Weerasinghe, un acaudalado comerciante de maderas, fallecido en 1960 dos años antes del nacimiento de Indika.

Stevenson pudo constatar que todos los dichos del niño coincidían, salvo algunos detalles. El fallecido sólo tenía un elefante y no varios. Tampoco había sido dueño de un Mercedes. Pero, y esto es igualmente extraordinario, la patente recordada por Indika coincidía con un automóvil de esa marca cuyo propietario había sido un vecino de un pueblo cercano. Los recuerdos coincidían en un 90% con la realidad histórica. Había algunos desaciertos, es verdad, ¿pero puede la memoria – sobre todo la de un reencarnado – ser perfecta? Cabe aquí suponer que precisamente el hecho de que haya habido errores brinda mayor credibilidad a los dichos de Indika. Stevenson presenta a este caso como uno de los más sugestivos a favor de la reencarnación.

La creencia en la reencarnación va en franco crecimiento en todo Occidente. Así resulta asombroso comprobar cómo cada vez es mayor el número de los que, aún siendo católicos, aceptan la reencarnación. Una encuesta realizada en la Argentina por la empresa Gallup, reveló que el 33% de los encuestados cree en ella. En Europa, el 40% de la población se adhiere gustoso a esa creencia. Y en el Brasil, nada menos que el 70% de sus habitantes son reencarnacionistas. Por su parte, el 34% de los católicos, el 29% de los protestantes, y el 20% de los no creyentes, hoy en día la profesan.

Dr. Antonio LAS HERAS

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lunes, 8 de septiembre de 2008

Técnicas de Regresión a Vidas Pasadas

Regresion

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jueves, 22 de mayo de 2008

Tutankhamon Ritual Màgico de Resurrecciòn

Tutankhamon Ritual Màgico de Resurrecciòn 1



Tutankhamon Ritual Màgico de Resurrecciòn 2



Tutankhamon Ritual Màgico de Resurrecciòn 3

domingo, 4 de mayo de 2008

LA REENCARNACION DE NAIF CICEK


En la ladera de una colina con vistas al pueblo turco de Hancagiz, Engin Sungur se volvió hacia sus padres y dijo: "Veo el pueblo donde vivía". ellos sabían, sin embargo, que él sólo había vivido con ellos en Tavla, un pueblo más grande a unos 4 km de Hancagiz. Lo que el niño de dos años les estaba diciendo es que Hancagiz había sido su pueblo en una vida anterior. Como los Sungur son musulmanes-alevi que, al contrario de sus vecinos, musulmanes-sunni, creen en la reencarnación, reaccionaron con curiosidad más que con risas.

"¿De quién eres hijo?", le preguntaron. "Soy Naif Cicek", respondió y empezó a contarles circunstancias de su vida anterior y que había ido a Angora poco antes de morir. Luego, Engin pidió a sus padres que le llevaran a Hancagiz.

Reunión familiar

Al principio los Sungur, quienes nunca habían oído hablar de Naif Cicek, se negaron. Poco después el pequeño Engin se encontró en la calle con Gulhan Cicek, la hija del fallecido, la cual iba al colegio de Tavla. Se dirigió a ella llamándola "hija mía" y, viendo que la chica se asustaba, le explicó que él era su padre. Antes de este incidente no había habido ningún contacto entre las dos familias pero, ante lo sucedido, la madre de Engin decidió llevarlo a Hancagiz para ver al resto de la familia.

En cuanto vio a la viuda de Naif Cicek la llamó "esposa mía" e identificó por su nombre a otros siete miembros de la familia. El niño llegó a indicar un terreno asegurando que en el pasado había sido suyo, lo cual resultó ser cierto a pesar de que ya no formaba parte de la finca. También describió con detalle cómo había sido golpeado por una camioneta, conducida por su hijo, al hacer marcha atrás. Además, se supo que Naif fue a Angora a ver a un médico, tal como había dicho Engin, y murió poco después, en diciembre de 1979, a los 54 años. Engin nació casi tres años después, el 8 de octubre de 1982.

La historia de Engin es sólo una de las más de 2.000 estudiadas por el doctor Ian Stevenson, durante más de 30 años, buscando posibles evidencias de reencarnación. Según Stevenson, desde el déjà vu -la misteriosa sensación de que una experiencia pasada se repite en el presente- hasta informaciones sobre una vida pasada recabadas a través de un médium, se han ofrecido muchos datos como pruebas de vidas pasadas.

Recuerdos espontáneos

Según Stevenson, gran parte de estos datos deben ser descartados porque los recuerdos son confusos o no pueden verificarse. Incluso cuando los detalles pueden ser confirmados, no hay que desechar las coincidencias.

El caso de Engin Sungur, sin embargo, es distinto. Stevenson ha descubierto que, en los niños pequeños, los recuerdos de una vida anterior son más lúcidos y completos. Y, lo que es muy importante, la información puede a menudo ser refrendada por los familiares y cotejada con los lugares a los que se refiere. En un caso típico, el niño empieza a mencionar recuerdos de una vida anterior entre los dos y los cuatro años, en muchos casos en cuanto es capaz de hablar. Luego, los recuerdos se van desvaneciendo hacia los seis o siete años. A menudo, el niño insiste en ellos aunque el resto de la familia no se muestre receptiva.

Los recuerdos suelen estar acompañados por peculiaridades de comportamiento o de lenguaje de su anterior personalidad. En el caso de Engin, por ejemplo, la viuda de Naif se percató de que Engin hablaba y actuaba como un adulto. Es más, mientras hablaba, movía las manos igual que su difunto marido. En principio, los increíbles recuerdos de Engin parecían sugerir que una parte de la personalidad del muerto había sobrevivido, reapareciendo en el niño. Pero algunos parapsicólogos aseguran que puede haber una explicación perfectamente natural.

La mayoría de los casos de recuerdos espontáneos se producen en culturas que creen en la reencarnación, a los pocos años de la muerte de la personalidad anterior y siempre a poca distancia de donde vivió la persona fallecida. Para algunos, son demasiadas coincidencias. O toda la familia participa inconscientemente de una "creación fantástica" -los padres implantan la idea de una vida pasada en la mente del niño, quien elabora entonces los detalles-, o se trata de un engaño.

Se cree que en muchos de los casos ocurridos en la India, donde niños de familias pobres aseguran haber pertenecido a una casta superior, los padres "alimentaban" la memoria de los pequeños buscando beneficios económicos. Pero, como indica el doctor Stevenson, incluso si esto es cierto, no ocurre lo mismo cuando el niño y la familia viven lejos del difunto, y no le conocían previamente.

Se dan también numerosas evidencias de recuerdos de vidas anteriores en culturas occidentales, en las que la reencarnación, por lo general, no se acepta. Con independencia de sus creencias muchas personas parecen ser capaces de tener recuerdos de vidas pasadas cuando su estado de consciencia es alterado, por ejemplo, por medio de la hipnosis.

Regresión a la vida anterior

La mayoría de los investigadores, incluido el profesor Stevenson, desconfían de esta práctica -conocida como regresión a la vida anterior- considerando que los adultos bajo hipnosis pueden adoptar una identidad convincente basada en puras fantasías, dejando aparte su auténtica personalidad. Por otra parte, algunas personas aseguran haber sido personajes históricos famosos y aportan ciertos detalles, convencidos de que no han podido conocerlos en esta vida.

Los escépticos argumentan que el subconsciente tiene una asombrosa capacidad para almacenar información adquirida leyendo, viendo la televisión, o escuchando conversaciones sin prestar atención. El subconsciente puede absorber información sobre un determinado personaje histórico o una época y utilizarla para crear recuerdos de una vida pasada.

Otros suspicaces ven las regresiones a la vida anterior como la combinación de las preguntas inductoras del terapeuta con la fértil imaginación del sujeto. Cuando el estado de consciencia está alterado, la mente puede estar deseosa de complacer y, en consecuencia, dará las respuestas que cree que el terapeuta desea oír. Que esto ocurre puede verse en los espectáculos con hipnotizadores.

A pesar de estas críticas, hay una tendencia creciente a consultar a terapeutas expertos en vidas anteriores, los cuales utilizan la hipnosis y técnicas de relajación para conducir a sus clientes a vidas pasadas, y así descubrir las causas de sus problemas en esta vida. Muchos atestiguan haber sido curados de esta forma, de fobias presumiblemente heredadas de una vida anterior.

¿Evidencias positivas?

Se han dado casos de individuos que, sometidos a hipnosis regresiva, han proporcionado informaciones a las que no podían acceder. En uno de ellos, el periodista Ray Bryant regresó bajo hipnosis a su vida anterior: un granjero, en Essex, a finales del siglo pasado. El terapeuta, Joe Keeton, le pidió que retrocediera al 22 de abril de 1884, cuando tenía unos cuatro años. Bryant lo hizo y se mostró aterrorizado, diciendo que la casa se estremecía y los platos caían de los estantes.

Lo que Bryant no sabía es que el investigador había encontrado previamente una referencia al "Gran Terremoto de Essex", fechado ese día. Keeton decidió ver qué ocurría si Bryant regresaba al día en que el terremoto estaba en su apogeo.

Casos como éste y el de Engin Sungur parecen desafiar las explicaciones, pero, ¿son prueba de vidas anteriores? Stevenson sólo dice que "sugieren la idea de la reencarnación", mientras que los escépticos creen que la respuesta se encuentra en otra parte.
Algunos parapsicólogos mantienen que esta información puede ser adquirida mediante percepción extrasensorial (PES), recordando una vida pasada al conectar telepáticamente con la vida de otro individuo. Pero si la respuesta es la PES, ¿por qué quienes conectan telepáticamente con vidas pasadas carecen de talento para otro tipo de PES?

Otra teoría afirma que el recuerdo de una vida anterior es el resultado de una memoria ancestral, racial o colectiva, que se prolonga a través de los siglos. De algún modo, el individuo enlaza con las experiencias o procesos mentales de un antepasado, o alguno de sus conocidos.

Otra teoría, en fin, relaciona los recuerdos de una vida anterior con trastornos de personalidad múltiple. Se han dado casos, utilizando la hipnosis con fines terapéuticos, en que un paciente mostraba rasgos de otra personalidad. Esta capacidad de desdoblamiento la tenemos, en cierto grado, todos nosotros y aparece cuando sufrimos un estado de consciencia alterado. Pero si es así, ¿cómo se explican los detalles históricos precisos, y a veces ignorados, que pueden aparecer durante la hipnosis?

Las Preguntas permanecen

Mientras estas teorías pueden explicar algunos casos, ninguna esclarece satisfactoriamente los datos aportados en esos recuerdos. Por esto, el doctor Stevenson cree que la reencarnación es la explicación más probable.

Sin embargo, incluso si existe alguna evidencia que haga pensar en la supervivencia de la personalidad después de la muerte, quedan aún numerosas preguntas. Por ejemplo, ¿qué parte de nosotros es la que se reencarna en realidad? ¿Si todos vivimos cierto número de vidas, por qué unas se recuerdan y otras no? Y, ¿por qué la mayoría no tenemos ningún tipo de recuerdo de una vida anterior